Entrevistas

Entrevista a Antonio Pulido Presidente de la Fundación Cajasol

posted by @mbellido 3 septiembre 2020

Comprometidos con la cultura, la formación y el emprendimiento en Andalucía”

El mes pasado se presentó la memoria 2019 de la Fundación Cajasol. ¿Fue 2019 un año para guardar en la memoria?

-En este año tan atípico todos hemos echado de menos la normalidad de 2019, así que en ese sentido fue un ejercicio para guardar en la memoria porque seguramente pasará a la historia como el último de una era. En nuestro caso, no podíamos sospechar que cerrábamos un ciclo intenso y brillante en nuestra trayectoria como Fundación, teniendo en cuenta que nada o casi nada volverá a ser igual en nuestra sociedad a raíz de la pandemia mundialque sufrimos.

¿Qué destacaría de lo realizado en 2019, en línea con la misión social de la Fundación?

-El pasado año fue un ejercicio de consolidación y crecimiento para nuestra Fundación, un final de etapa que, lamentablemente, se ha visto afectado por la nueva y compleja era que tenemos por delante. Estamos satisfechos de nuestra contribución al desarrollo de nuestra tierra. Nos hemos consolidado como una destacada fundación en nuestro territorio, por su gran número de colaboraciones y actividades, lo que ha supuesto un gran orgullo y una gran responsabilidad. Con una vocación nítidamente regional, la fase de expansión de los ejercicios precedentes se mantuvo el pasado año y, como consecuencia, nuestra institución ha desarrollado actividades y respaldado proyectos de interés social, cultural o de promoción económica en todas las provincias andaluzas, además de Castilla La Mancha.

También me gustaría destacar dos elementos que me parecen claves para el futuro incierto que tenemos por delante y en los que hemos avanzado sustancialmente en 2019. Nuestro fuerte compromiso con la promoción de la cultura así como nuestro apoyo a la formación y al emprendimiento, siendo las ramas de actividad que más crecieron en el pasado ejercicio.

La aportación de la Fundación a la industria cultural dio pasos agigantados en 2019. La Gran Manzana Cultural de Sevilla ha supuesto una aportación extraordinaria al panorama cultural español. ¿Por qué se ha dado este paso desde la Fundación?

-Como le decía, nuestra apuesta cultural fue muy ambiciosa, la joya de la corona de la actividad de la Fundación Cajasol y la que más público atrae porque pone en valor los tesoros de nuestros fondos artísticos y nuestra capacidad para atraer contenidos innovadores.

Efectivamente, en 2019 tuvo lugar el gran hito de que culminamos las obras de nuestra sede en Sevilla. El resultado es una gran manzana cultural en el centro de la ciudad de más de 12.000 metros cuadrados que ha supuesto cuatro años de trabajo y la total transformación del histórico edificio de la Plaza de San Francisco. Este renovado espacio permite albergar una programación más completa y multidisciplinar.

2020 sin embargo, como un fantasma, sigue su curso llevándonos de sobresalto en sobresalto proveniente de un acontecimiento repentino e imprevisto como ha sido el COVID 19: ¿De qué manera ha afectado a la Fundación Cajasol?

-Todos nos vemos afectados por la crisis, es inevitable. Nos toca ahora, como a todas las instituciones de servicio público, recalcular la ruta y adaptarnos al nuevo escenario. Aún manteniendo el objetivo claro de cumplir nuestra misión de origen, de ser útil y dar respuesta a las necesidades de nuestros territorios en cada momento, es evidente que tendremos que trabajar desde este nuevo contexto, con las limitaciones que nos supone. Estamos ante un momento de emergencia social, en el que nos disponemos a arrimar el hombro, en la medida de nuestros recursos, y en alianza con otras instituciones, para colaborar en minimizar el impacto social y económico de esta crisis.

 Sin embargo, la Fundación ha reaccionado poniéndose al servicio de la sociedad con infinidad de actividades que venían a socorrer las consecuencias de la pandemia en la sociedad. ¿Puede enumerar algunas de estas iniciativas?

-Desde el mismo instante que estalló la crisis sanitaria venimos trabajando en reorientar y adaptar nuestra programación, nuestro enfoque y nuestras prioridades, que evidentemente se han visto alterados por una crisis que lo ha trastocado todo. En pleno confinamiento contribuimos a paliar los efectos de esta dolorosa situación en alianza con otras instituciones como el Colegio de Médicos. Como ejemplo, el servicio de atención telefónica para consultas sociales y sanitarias o el impulso a la donación de sangre. También quiero señalar que el Instituto de Estudios Cajasol mantuvo on line su labor de divulgación y formación académica enfocada al tejido productivo.

Usted es economista, ¿qué lectura hace de la situación provocada por la crisis del coronavirus a nivel mundial y, en concreto en el ámbito más cercano?

-Sin duda nos enfrentamos a un desafío sin precedentes en el ámbito global y en el local también. Todavía ni siquiera sabemos el alcance final del terremoto económico. Lo que sí es evidente es que el mundo que nos deja la pandemia  exige una transformación de nuestra sociedad y de nuestra economía que obliga a nuevas reglas del juego y nuevos acuerdos con el máximo consenso. Creo que se van a acelerar unos cambios que ya iniciamos con la anterior crisis y que en muchos campos no llegaron a culminar, como la total digitalización de la economía y de la sociedad. En el caso de Andalucía, considero que la comunidad debe poner en marcha un nuevo modelo sustentado en sectores estratégicos y de alto valor añadido dentro del marco general de la nueva economía verde. En la sostenibilidad y la tecnología hay un gran potencial para muchos sectores.

 Nuevo escenario y años críticos que nos toca vivir ¿Qué cambios nos tocará afrontar?

-Los cambios que se avecinan son enormes en todos los ámbitos porque hay que tener en cuenta que la crisis sanitaria mundial ha precipitado una nueva era. Y eso significa que nuestra forma de vivir, de trabajar, de divertirnos o de relacionarnos se ha transformado de la noche a la mañana, como hemos visto con la generalización del teletrabajo, por ejemplo.

¿Alguna receta para afrontar estos nuevos tiempos?

-Pues creo que necesitamos altas dosis de diálogo,creatividad y capacidad de adaptación. Y lo necesitamos a nivel individual y también colectivo. Las viejas recetas ya no nos valen, así que hay que reinventar de nuevo casi todo.

El virus, y también las crisis anteriores, nos han enseñado importantes lecciones, como que las situaciones de emergencia social y económica se combaten con éxito desde la unidad, cuando contamos con la responsabilidad de todos y se aplican planes de choque globales.

Cada parte de la sociedad, cada institución pública o privada, y cada uno de nosotros puede sumarse con su esfuerzo y sus recursos a este gran plan de reactivación que nos involucra a todos. Por ejemplo, creo que ha llegado el momento de estudiar nuevas fórmulas parasacar el máximo partido a la colaboración público-privada porque las necesidades de la sociedad van a ser muchas.

¿Qué papel quiere seguir jugando en Andalucía y en los próximos años la Fundación Cajasol a través de los cuatro pilares que la sustentan?

-Nosotros mantenemos nuestro compromiso con la recuperación y relanzamiento de nuestra tierra. Queremos aportar, en la medida de nuestras posibilidades, nuestro grano de arena en esta tarea común de recuperación económica y de la asistencia social en Andalucía, en alianza con otras instituciones.

La misión de nuestra obra social y cultural de contribuir al bienestar de nuestra tierra, de construir una sociedad con más oportunidades, más innovadora, más emprendedora, y también más justa, tiene hoy más sentido que nunca. Así que renovamos este compromiso de origen y asumimos la responsabilidad de redoblar nuestros esfuerzos en un contexto socioeconómico tan crítico, por el que también nos vemos afectados.

Por último, ¿puede ayudarnos la cultura a sanar las heridas provocada por este seísmo en todos los aspectos que ha provocado la pandemia?

-Será una buena tabla de salvación. En este campo nuestra propuesta es sumar tradición junto a propuestas de vanguardia para diversificar la agenda cultural andaluza y alcanzar  un público cada vez más amplio, así como también dar visibilidad al talento joven y emergente. Es nuestra forma de contribuir a la creación en Andalucía de una industria cultural que sirva de palanca a nuestro sector turístico.

 

Manuel Bellido

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