Entrevistas

Entrevista a Juan Marín Lozano, Vicepresidente de la Junta de Andalucía y Consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local

posted by @mbellido 12 mayo 2020

“EL TURISTA, AUN SIENDO EL MISMO, NO VA A SER IGUAL”

¿Esta situación provocada por la pandemia nos obliga a replantearnos el turismo como hasta ahora lo entendíamos?

Nunca antes el turismo pasó por una situación similar, no hay precedentes, por lo que es complicado adivinar con precisión la respuesta que tendrá mañana. Sabemos que el mercado nacional, el interno y el propio andaluz, va a ser el primero en responder, como también sabemos que la compe- tencia va a ser dura y que se está produciendo un punto de inflexión. Habrá que poner de nuevo en marcha una maquinaria que se ha parado drás- ticamente y lo tendremos que hacer para un turista que, aun siendo el mismo, no va a ser igual. No se va a comportar igual. Por lo que los destinos y el sector tendrán que adaptarse a una nueva realidad, que exigirá ser más proactivos y ágiles en la adaptación y más colaborativos. Esta atípica situación nos está enseñando muchas cosas, y entre ellas que la cohesión y el comportamiento responsable beneficia a todos. Caminamos hacia un turismo distinto, más medido en su consumo y puede que más temeroso, lo que también lo convertirá en más respetuoso y selectivo con los sitios que visita, con los alojamientos y transportes que elige o con el tiempo que dedica a viajar. Pero viajará, porque -entre otras cosas- ahora conocemos también qué es lo contrario al turismo, que no era no viajar, sino estar confinado en casa sin contacto presencial exterior. Viajaremos, volveremos a viajar, y nuestra industria volverá a demostrar que tiene fuerza para salir adelante, una extraordinaria resiliencia y voluntad de recuperación. Y la Junta de Andalucía va a seguir ahí, apoyando al sector para afrontar juntos esta nueva etapa y para impulsar la vuelta a la actividad.

¿Qué papel puede jugar en esta nueva situación la red de DTI en Andalucía?

Un papel crucial. Antes le avanzaba que nos dirigimos hacia un escenario donde primará la capacidad de reacción, donde tendremos que trabajar con mayor intensidad la sostenibilidad de los destinos y el trabajo colaborativo, en red, potenciando cualidades como la accesibilidad y la integra- ción, y usando la tecnología y la inteligencia de datos al servicio del conocimiento. Siendo este el panorama, creo que ya no me dejo fuera ningún componente por nombrar de los que conforman la estructura funcional de los Destinos Turísticos Inteligentes. Bueno sí, la buena gobernanza, que en mi caso la asumo como propia por principios y coherencia personal: siempre he manifestado que no se puede trabajar de espaldas al sector y menos sin escuchar a la ciudadanía. Y lo que escuchas, lo que te cuentan, debes integrarlo en tu gestión y devolverlo transformado en una mejora del bienestar de la población. Si la situación actual ha convulsionado el escenario, de esto no hay duda, tampoco debemos tenerla a la hora de pensar que un DTI estará mejor posicionado para salir con más solvencia. Es importante fomentar el trabajo en red y que nuevos destinos se incorporen a esta propuesta, cuestión que trabajamos en la consejería desde el área de Calidad.

¿Qué papel pueden jugar las tecnologías para afrontar estos nuevos retos y aportar nuevas soluciones?

Enlazo con la pregunta anterior. De todas las situaciones podemos sacar algún aprendizaje y de esta, por supuesto, también. Sin los sistemas predic- tivos que ha puesto en marcha el Gobierno andaluz desde el inicio de la crisis, no habríamos podido dibujar los escenarios sobre los que proyectar las medidas y actuaciones que había que desarrollar. Y no hablo solo de turismo, sino también del control sanitario que se está llevando a cabo estos días. Sector sanitario, por cierto, que ha tenido un comportamiento espectacular, digno de alabanza, en esta terrible situación, algo que no me cansaré nunca de agradecer. Gracias a la tecnología hemos obtenido una previsión de comportamiento del contagio y usar modelos predictivos para dibujar las situaciones a las que nos teníamos que enfrentar. Ver dónde íbamos a estar un tiempo después para planificar ahora, como hemos hecho con los conocidos escenarios de 9.000 y 15.000 contagios. Una previsión que nos ha permitido preparar y contar con los recursos necesarios antes de llegar a cada situación. Sin tecnología esto no habría sido posible. Bueno, igual imposible no pero sí habría sido mucho más difícil planificar la situación y gestionarla con eficacia. Cada día más, las soluciones tecnológicas están en la base de la resolución de los problemas, incluyendo el turismo, donde la gestión ordenada de la enorme cantidad de información que generan los visitantes, los operadores y el propio destino, han vuelto imprescindible el uso de herramientas como el Big Data. Precisamente, desde que empezó esta situación, en la consejería añadimos nuevas funcio- nalidades a nuestro Big Data turístico para disponer de una visión más certera de la situación. Entre estas nuevas funcionalidades, contamos con un sistema de alerta temprana que detectará la recuperación de la demanda por búsqueda de vuelos y la compra o reserva de asientos, para ser los primeros en activar nuestra promoción allí donde se produzca este repunte en la intención de viajar. También hemos desarrollado una aplicación que rastrea la evaluación emocional del destino y otra que detecta las alteraciones en la intención de compra a medio y largo plazo. Con toda esta información, estamos mejor preparados para reactivar nuestro turismo y recuperar el mercado en el menor tiempo posible y con el menor impacto posible para la economía y el empleo.

Los operadores turísticos están ya pidiendo un Plan Regional de recuperación del sector turístico que incluya medidas concretas y planes para los subsectores del turismo. ¿Se contempla tomar medidas en este sentido, para acelerar la recuperación del sector?

Hemos preparado el plan y lo hemos presentado a los agentes económicos y sociales en la Mesa del Turismo. Un Plan de Choque ambicioso y necesario para impulsar el sector, reducir el impacto de la crisis en las empresas, incentivar el empleo y reposicionar Andalucía como destino preferente y seguro. El Plan tiene dos estrategias: la primera para mantener, rehabilitar y reactivar la industria turística, y la segunda para pre- servar y potenciar la marca y la fuerza del destino Andalucía. Dentro del primer bloque de actuaciones hemos incluido distintos mecanismos de ayuda como incentivos fiscales y para la contratación, sistema de avales y planes de financiación y de liquidez para las empresas y para los trabajadores, como los fijos discontinuos y autónomos. Juntas, estas medidas suman un impacto estimado en el sector de 243 millones de euros, que alcanzará los 740 millones en el conjunto de la economía andaluza. En la segunda estrategia del Plan, destinada a reactivar la demanda de visitantes a la región, y en especial del viajero nacional y andaluz, aportamos 2,25 millones de euros en acciones de promoción y 760.000 en comunicación, y otros 4,4 millones de euros para campañas en medios, como la de agradecimiento y apoyo al sector o las centradas en escapadas de fines de semana y puentes, la de otoño que proyectaremos en Madrid o una específica de Navidad. También ponemos el foco en el turismo internacional, con una importante campaña que desplegaremos en los principales mercados europeos una vez se hayan recuperado de esta si- tuación. Sin salir del campo de la promoción, el Plan recoge en esta estrategia intensificar el trabajo en redes sociales y participación en eventos que mantienen activa su convocatoria, como la World Routes de Milán o la World Travel Market de Londres, además de otras de producción propia como Andalucía 360º y Andalucía Travel Week que desarrollaremos en Francia y Reino Unido. En materia de patrocinios, disponemos de 5,6 millones de euros para eventos que están pendientes de reasignación de fecha, como el Gran Premio de Motociclismo o el Valderrama Masters de Golf, que en caso de no celebrarse se destinarán a ampliar las campañas de promoción, a favorecer la transformación digital de las pymes turísticas y facilitar su adquisición de equipamiento informático portátil, o a la creación de productos online comercializables y líneas de formación en el uso de tecnologías, ente otras. Con este programa de choque, no solo planificamos la situación actual, sino que nos adelantamos, con previsión, a los escenarios que están por llegar. Por eso incluimos en el Plan productos como la Tarjeta Turística Cultural, que presentamos en Fitur, cuyo catálogo de recursos ampliaremos en los próximos meses. La tarjeta es una herramienta clave, que va a ayudar a recuperar la fidelidad del turista y dinamizar el segmento cultural en el que Andalucía es líder. El Plan se completa con un epígrafe dedicado a la formación, ampliando los cursos, talleres y consultorías que impartimos desde Andalucía Lab, a los que queremos dotar de homologación para transformar- lo en un centro de formación técnica en turismo de alta especialización en nuevas tecnologías. Y con investigación, por medio de las Cátedras de Turismo que estamos poniendo en marcha y que van a actuar de plataforma para promover unos nuevos foros de intercambio de conocimiento que llevaremos a cabo en las ocho provincias. Como puede ver, es un Plan de Choque muy completo, que demuestra un compromiso permanente de este Gobierno y de esta consejería con la industria turística, y que va a posibilitar que mantengamos activas programaciones como la firma de los Planes Turísticos de Grandes Ciudades y de nuevos Municipios Turísticos o la tramitación del futuro nuevo decreto de clasificación hotelera.

¿En qué habrá que enriquecer la Estrategia de Turismo Sostenible de Andalucía por los cambios producidos y por el nuevo horizonte que se plantea?

Decía antes que esta pandemia está marcando un antes y un después para el turismo. No solo el nuestro, el de Andalucía, sino el de todo el mundo. Y tampoco voy a limitar el efecto al sector, ya que el impacto se va a dejar notar en la economía global, de todos las regiones y países, e incluso en nuestra forma de comportarnos y de convivir en sociedad. Va a provocar cambios, lo he mencionado antes, a muy diferentes niveles. De hecho, desde el Ejecutivo andaluz nos estamos planteando reconsiderar los presupuestos de 2020 y 2021 y las actuaciones a desarrollar en los próximos años. Y esta idea, en la que ya hemos trabajado para diseñar el Plan de Choque, la vamos a trasladar al resto de programas que tenemos en redacción, como el Plan General de Turismo Sostenible que preparamos para nuestra comunidad. Comenté en una entrevista anterior en esta misma casa, que teníamos la intención de orientar la nueva planificación los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Na- ciones Unidas; y lo vamos a mantener, pero abriendo la formulación hacia una mayor flexibilidad que dé cobertura a entornos más dinámicos y cambiantes y a las nuevas formas de comportamiento y hábitos de consumo que adoptarán los viajeros. Sabemos que la situación está cambiando y que esta pandemia ha puesto al límite a muchas actividades productivas, por lo que la planificación tendrá que ser capaz y estar bien preparada para adecuarse a esos cambios.

Manuel Bellido

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