Entrevistas

Entrevista a David Páez Rodríguez, Director de Desarrollo de Negocio de Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA)

posted by @mbellido 20 junio 2019

 “La CPI es la vía más eficaz para modernizar la administración”

En el actual contexto económico en el que la innovación es cada vez más necesaria para hacer frente al frenético cambio tecnológico, ¿qué papel juegan las administraciones?

En mi opinión, el actual contexto socio-económico en los países desarrollados se caracteriza por importantes retos globales y por la velocidad con la que el ciudadano espera respuestas. Por un lado, la descarbonización del modelo energético, garantizar una alimentación más sana a una población creciente, la lucha contra el cambio climático, o el aumento de la esperanza de vida del ciudadano, son grandes desafíos que solo podrán enfrentarse con éxito de una forma coordinada entre ciudadanos, empresas y gobiernos, pero donde la administración pública debe ser quien coordine los esfuerzos y alinee los intereses y prioridades. Por otro lado, el ciudadano, en su vida diaria, cada vez espera respuestas más rápidas a sus necesidades. La comunicación entre personas se produce en segundos, sin importar dónde estén ubicados en el globo; adquirimos productos y servicios en cualquier momento y los recibimos en cuestión de horas allá donde estemos. Las administraciones públicas no pueden escapar a esta deriva social y están obligadas a innovar. Esto es, deben coparticipar en el diseño y desarrollo de nuevos servicios públicos, redefiniendo procesos de actuación, pero también generando nueva tecnología y nuevos productos que le permitan satisfacer las necesidades actuales y futuras del ciudadano. Deben impulsar la generación de innovaciones por parte del sector privado, pero también deben ser un claro demandante de innovación, un primer usuario de muchas de ellas.

¿Cómo puede la administración innovar?

La administración genera una gran actividad económica en todos los países desarrollados mediante contratación de servicios y productos. Una parte de esos contratos públicos deberían destinarse a licitar nuevos desarrollos que les permitan innovar, es lo que se denomina la Compra Pública de Innovación (CPI). Esta es la vía más eficaz para introducir cambios tecnológicos relevantes en la administración. Consiste en contratar productos y servicios innovadores que todavía no existen en el mercado, pero que podrían desarrollarse en un plazo razonable de tiempo.

¿Qué capacidad tiene la CPI de ayudar a las administraciones a modernizar los servicios públicos?

Es la vía más eficaz de modernizar los servicios públicos. En primer lugar, este tipo de instrumento le permite adquirir no lo que está ya en el mercado y luego adaptar sus necesidades a esta solución, sino construir la solución tecnológica que mejor responde a sus necesidades funcionales de prestación de servicios actuales y futuros. Es decir, obtiene un primer beneficio tangible que es la nueva tecnología, perfectamente adaptada a resolver sus problemas. Pero un segundo paso, más importante en mi opinión que el primero, y con más recorrido en el tiempo, es que permite la creación de estructuras internas de innovación dentro de la propia administración, permite la capacitación de personas, e inicia un cambio cultural en muchas organizaciones públicas que les permite enfocar sus preocupaciones en las necesidades futuras del ciudadano e ir adaptándose cada vez más rápido a los cambios sociales y económicos del entorno.

¿Y a la empresa, de qué le sirve la CPI?

Le sirve casi tanto como al sector público, porque las empresas con capacidad de innovar y desarrollar nueva tecnología obtienen una fuerte ayuda para diseñar servicios y productos realmente demandados por el mercado y obtienen un primer cliente de referencia, minimizando su riesgo empresarial, aunque no eliminándolo. Si el proceso de innovación llega a buen puerto, la empresa podrá comercializar el nuevo servicio o producto a otros clientes, alcanzar nuevos mercados y hacerse más competitiva, reforzando su estrategia de innovación, y haciéndola capaz de proponer a la administración nuevos avances. Se inicia así un círculo virtuoso de competitividad económica y crecimiento.

¿Puede indicar algún ejemplo de caso de éxito?

Históricamente, países como los EE. UU. o Israel son los que más tradición tienen en el uso de este tipo de instrumento de fomento de la innovación empresarial y de modernización de sus servicios, aunque en los últimos años la UE está muy interesada en que Europa avance de forma acelerada en su desarrollo. Afortunadamente en España, existen ya varios casos de éxito que han contribuido a la mejora de los servicios públicos en los últimos años, especialmente en salud, en Galicia, Cataluña o Andalucía. También en Andalucía se están arrancando proyectos que pretenden mejorar los servicios de control de la seguridad alimentaria, de información ambiental o de mantenimiento de infraestructuras. Pero mi esperanza es que dejen de tratarse como una excepcionalidad y empiecen a aparecer con cierta fluidez y periodicidad.

¿Qué tipo de servicios presta CTA de apoyo en procesos de CPI y con qué entidades han trabajado ya?

Bueno, nosotros como especialistas en procesos de innovación, tratamos de acelerar el diseño y ejecución de este tipo de licitaciones, reduciendo las incertidumbres tecnológicas, jurídicas y procedimentales del proceso de licitación, y tratando de conseguir el mejor emparejamiento entre la necesidad pública y la oferta empresarial, y de universidades y centros públicos de investigación, que también tienen mucho que decir en este tipo de compras.

¿Cuáles considera que son las claves para un proceso de CPI exitoso?

Bueno, son muchas, por destacar tres: primero, crear equipos interdisciplinares en la administración, especialistas técnicos y jurídicos con un objetivo común de mejorar y hacer cosas nuevas, de explorar lo desconocido. Segundo: realizar una buena descripción de necesidades, del problema por parte de la administración, sin avanzar ni condicionar posibles formas de resolverlos por parte de los operadores de mercado. Y, por último, lograr el interés y la participación de las empresas con mayor talento y capacidad para innovar.

Manuel Bellido

BIO
Ingeniero Industrial y Máster en Sistemas de Ingeniería Térmica por la Universidad de Sevilla, es director de Desarrollo de Negocio de CTA. Cuenta con casi 20 años de experiencia en la ejecución y gestión de proyectos empresariales de I+D+i. Es profesor asistente honorario del Departamento de Ingeniería Energética de la Universidad de Sevilla, donde, en el pasado, ejerció labores docentes e investigadoras, y fue director técnico en una consultora de tecnología energética y seguridad industrial.

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