Entrevistas

Entrevista a Leonardo Bueno, Director Económico-Financiero de  Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA)

posted by @mbellido 7 diciembre 2018

“Las pymes deben aprovechar mejor las ventajas fiscales para afianzar su I+D+i”

¿Qué uso están haciendo las empresas de las ventajas fiscales por I+D+i?

Las empresas, especialmente las pymes, deberían aprovechar mucho mejor las ventajas fiscales para financiar su I+D+i. Este tipo de incentivos todavía no son suficientemente utilizados, quizá por desconocimiento. La inversión en I+D resulta clave para que las empresas crezcan y sean competitivas, especialmente en el caso de pymes con alto componente tecnológico, para las que realmente es algo vital. Los dos pilares fundamentales para las pymes como fuentes de financiación son las ayudas (públicas o privadas) y las deducciones fiscales en la expresión más amplia de su concepto. España es uno de los países con una fiscalidad de la I+D+i más atractiva y esto supone una gran oportunidad que, sin duda, las pymes deben aprovechar mejor.

¿Qué novedades hay en este sentido?

Por ejemplo, hay novedades en la forma de ejecutar el crédito fiscal que lo hacen más atractivo. Como sabe, el crédito fiscal consiste en que las empresas que invierten en I+D se pueden deducir este importe de la cuantía que les toca pagar a Hacienda. El problema es que muchas de ellas ni siquiera generan beneficios o no los suficientes, por lo que esta ventaja fiscal no es efectiva para ellas. También es cierto que este crédito fiscal se puede guardar hasta 18 años, pero muchas pymes no sobreviven tanto tiempo. Por otra parte, la Ley de Emprendedores permite monetizar estos créditos, es decir, cambiarlos por dinero en efectivo a partir de dos años, pero tiene un coste e impone condiciones que muchas empresas no pueden asumir, como los largos plazos o la exigencia de reinvertir el dinero en I+D y mantener la plantilla media durante 24 meses. Sin embargo, existe una alternativa que muchas pymes aún no han explorado y que podría ser la solución a sus problemas: la transferencia de créditos fiscales. Se trata de una figura usada en el ámbito del cine y la cultura, pero es extrapolable a la inversión en I+D, aunque pocas empresas son conscientes de ello.

¿En qué consiste exactamente?

La pyme que quiere invertir en I+D alcanza un acuerdo con otra compañía para que le financie y, a cambio, le transfiere los créditos fiscales que lleva aparejados ese proyecto. Es decir, una empresa financia el proyecto de I+D de otra y, a cambio, se queda con el crédito fiscal que lleva aparejado. Para ello, es necesario crear un vehículo intermedio, denominado Agrupación de Interés Económico (AIE).

¿Es algo ya utilizado?

Este esquema tiene una larga tradición en Estados Unidos, donde existen incluso páginas web que ponen en contacto a las empresas. Sin embargo, en España no está tan desarrollado y los bancos y despachos de abogados suelen actuar como intermediarios.

¿Qué ventajas supone para la pyme?

Es una forma de obtener fondos con los que complementar la financiación de su futuro proyecto sin sufrir pérdida de control sobre la empresa, ya que el inversor no entra en el capital. En cuanto a la compañía inversora, implica múltiples ventajas ya que, además de la rentabilidad, es una vía para que las dos empresas entren en contacto y se dan casos de sinergias entre financiador y financiado, como por ejemplo en lo relativo a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) del inversor, reducir la factura fiscal, etc. El único riesgo es que la pyme innovadora quiebre. Por otra parte, se requiere un importe mínimo para la inversión que suele ser elevado para que la acción sea rentable.

También se ha hablado mucho de patent box, ¿hay novedades al respecto?

El patent box es una potente ventaja fiscal que puede ayudar a las empresas a incrementar su competitividad e internacionalización. Existen dos importantes novedades en la nueva normativa que las empresas deben tener en cuenta. En primer lugar, hay una nueva delimitación de intangibles susceptibles de acogerse a esta deducción, entre los que se incluyen los modelos de utilidad, los certificados complementarios de protección de medicamentos y de productos fitosanitarios y software avanzados registrado que haya sido obtenido como resultado de proyectos de investigación y desarrollo. Así, en este nuevo ámbito de aplicación del patent box, se excluyen los intangibles no susceptibles de registro, como los derechos sobre informaciones relativas a experiencias industriales o científicas (conocidos coloquialmente como Know-how). Asimismo, se incluye el “software avanzado registrado que haya sido obtenido como resultado de proyectos de investigación y desarrollo”, con lo que se supera la prohibición, vigente hasta ahora, de considerar cualquier tipo de programa informático a efectos de patent box. No obstante, se echa en falta una referencia al alcance del concepto de software registrado. En cualquier caso, es digna de alabanza la inclusión expresa de modelos de utilidad y certificados complementarios de protección de medicamentos y de productos fitosanitarios en el régimen de patent box, ya que se trataba de intangibles muy relevantes a los que las empresas estaban dedicando significativas inversiones y esfuerzo por parte el sector sin que tuvieran reconocimiento ni incentivos fiscales.

¿Algún otro aspecto a tener en cuenta?

Sí. La otra de las novedades es la limitación por razón de la naturaleza de las rentas de signo contrario asociadas a los intangibles. Esto quiere decir que las rentas positivas susceptibles de reducción habrán de superar los gastos incurridos en los intangibles en cuestión, ya sean gastos iniciales de creación, ya de amortización de los mismos o que se hayan integrado en la base imponible. Por lo tanto, será necesario tener una trazabilidad de los ingresos y gastos que el intangible haya generado en su vida útil.

¿Qué servicios presta CTA relacionados con fiscalidad de la I+D+i?

Desde CTA se asesora a las empresas respecto a las deducciones fiscales por I+D+i y se fomenta su utilización a través de varias vías. Por ejemplo, los procesos de CTA para la gestión y seguimiento de los proyectos están orientados a que las empresas aprovechen las ventajas fiscales. Adicionalmente, se organizan periódicamente talleres con expertos fiscales y certificadoras para informar a las empresas miembros de las novedades fiscales más interesantes para financiar su innovación.

Manuel Bellido

BIO

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla, Máster en Dirección Financiera por ESIC y en Alta Dirección de Instituciones Sociales por el Instituto Internacional San Telmo, desde julio de 2009 es director Económico-Financiero y de RR. HH. de CTA. Cuenta con 20 años de experiencia en empresas públicas y privadas en diferentes sectores productivos. Es experto en control de contabilidad y tesorería, gestión fiscal de empresas, RR. HH., fundaciones y aspectos fiscales relacionados con la I+D, además de control de contabilidad analítica, así como en la negociación con entidades financieras y otros proveedores.

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