Con permiso

Madres acróbatas

posted by @mbellido 29 junio 2006

¡Gracias, de corazón! No se me ocurre exclamación que mejor resuma el tener en las manos todos estos correos y cartas de lectoras que me han escrito su opinión después de haber leído el artículo que escribí el mes pasado sobre la experiencia de Elena.

He subrayado algunas frases que me han llamado especialmente la atención y que por supuesto me han hecho reflexionar.

Esta frase es de Laura, me escribe desde Almería: “Nosotras abandonamos el trabajo por los hijos, los hombres, no” Efectivamente, he ido a buscar en las estadísticas y he notado que el 2,3% de las mujeres que dejan su puesto de trabajo lo hace por el nacimiento de un hijo. Como Laura dice, los hombres, no. El porcentaje es casi nulo de los varones que dejan el empleo por ese motivo.

En la actualidad el cuidar de algún miembro de la familia supone el 0,4% de las causas que llevan a la mujer a dejar su trabajo, el 2,3% es por nacimiento y el 2,6% por matrimonio.

Otra frase que también me ha hecho reflexionar es de Mari Carmen. Me escribe desde un pueblo de la provincia de Málaga: “¡Después se extrañan de que descienda el número de hijos en los hogares españoles! Ya es difícil para la mujer encontrar y mantener un trabajo; si además te ponen tantas trabas cuando una tiene intención de vivir la maternidad, entonces…” Efectivamente no es fácil para muchas mujeres compaginar maternidad con intereses o actividades profesionales. ¿Cuántas horas necesita una madre para estar diariamente con sus hijos? ¿Cómo se plantea una mujer delegar responsabilidades maternas a causa del trabajo? ¿Qué función tiene el padre en estas tareas y cómo se puede complementar con la madre?

Claro está que las soluciones tienen que venir de todos los sectores de la sociedad, fomentando una sensibilidad mayor a todos los niveles, sin embargo las empresas tendrán también que ir adaptando sus políticas de recursos humanos a las necesidades familiares y personales de sus empleados. Es una buena forma de retener el talento, ese talento de muchas profesionales de las cuales no sería bueno prescindir por ningún motivo. Esperemos que por poco tiempo las mujeres tengan que seguir sufriendo una organización “acrobática” de su tiempo y derrochando un presupuesto suplementario y considerable para compaginar, casa, marido, bebé y trabajo.

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