Entrevistas

Entrevista a Antonio Pulido Presidente de Asociaciones y Fundaciones Andaluzas

posted by @mbellido 9 abril 2018

En su trayectoria profesional siempre ha estado en puestos de responsabilidad relacionados con el sector económico. ¿Cómo vive esta etapa de su vida donde hay una mayor vinculación con la sociedad civil? 

Bueno, es verdad que tanto en el ámbito de la docencia, especialmente en la universidad, como en buena parte de mi trayectoria profesional, el peso de la actividad relacionada con la economía y las finanzas ha sido importante, algo lógico si tenemos en cuenta mi formación como economista. En todo caso, siempre he tenido una vinculación muy fuerte con el conjunto de la sociedad civil, desde las empresas a la universidad, que ahora, desde AFA y la Fundación Cajasol, se extiende a otros ámbitos como la cultura, el emprendimiento, la formación o la obra social.

¿Qué cree que es lo más importante que ofrece AFA a las entidades andaluzas que se le adhieren?

AFA ofrece una gran variedad de servicios a sus fundaciones y asociaciones, supone un importante apoyo en la profesionalización del sector mediante las acciones formativas, e igualmente, es un referente en el asesoramiento jurídico debido a las peculiaridades que tienen este tipo de organizaciones. No obstante, considero que lo más importante que ofrecemos a nuestros asociados es que desde que entran a formar parte de nuestra asociación están en contacto con todo el sector, aprovechan sinergias y se ponen en marcha proyectos conjuntos.

Desde 2009 es presidente de AFA. ¿Qué balance hace de estos años? ¿Qué iniciativas impulsadas por la asociación destacaría de esta etapa?

Cuando asumí la presidencia de AFA, tenía claro que lo principal era trabajar por las entidades asociadas, había que prestarles más y mejores servicios para facilitarles su trabajo diario, a favor de sus beneficiarios, y que ello repercutiera en una sociedad civil andaluza fuerte. Durante estos años, hemos aumentado los servicios con el asesoramiento en proyectos europeos, el servicio de comunicación, o el servicio de gestoría que nos ha hecho crecer mucho en los últimos años. Por otra parte, durante esta etapa también se han puesto en marcha importantes iniciativas como los Premios AFA y el Curso de Experto en Dirección y Administración de Entidades Sin Ánimo de Lucro. Otro gran hito en estos años es la incorporación de Asociaciones a AFA, hemos dado respuesta a las necesidades de estas entidades que buscaban un apoyo y lo han encontrado en AFA.

En su discurso al tomar el cargo de presidente destacó “la responsabilidad de articular una alianza estratégica entre las fundaciones para hacer frente a la situación actual”. ¿En qué medida se ha materializado a lo largo de estos años?

En aquel momento, la situación requería que nos uniéramos más que nunca. Las fuentes de ingresos habían descendido y, sin embargo, había una mayor demanda de servicio y atención en la sociedad a la que había que dar respuesta. Desde AFA hemos apoyado a estas organizaciones para hacer frente a esa situación, en algunos casos se han fusionado fundaciones y algunas se han extinguido dejando su legado a otras organizaciones. El resultado es un sector más maduro y fuerte.

En la última Junta Directiva de AFA, que tuvo lugar el pasado 22 de febrero, se impulsó el Plan Estratégico 2018-2020. ¿Cuáles son los principales objetivos e iniciativas de este plan?

Hemos definido dos grandes objetivos que marcarán nuestro camino hasta el año 2020. Por una parte, estamos convencidos de que esta etapa debe ser de crecimiento. Para ello, vamos a llevar a cabo las acciones necesarias para incrementar los asociados y los servicios que prestamos. Y, por otra parte, tenemos que potenciar el posicionamiento de la Asociación. Se trata de un plan ambicioso que va a permitir que AFA siga desarrollando la misión que tiene encomendada de instrumentalizar el fortalecimiento de las entidades sin ánimo de lucro mediante su apoyo, promoción y defensa en Andalucía, y dar un paso importante en la consecución de su visión, es decir, ser un referente de las entidades sin ánimo de lucro en Andalucía.

Además, uno de sus próximos proyectos es la elaboración del ‘Estudio del Sector Fundacional en Andalucía’, en colaboración con la Fundación San Pablo Andalucía CEU. ¿Qué supondrá este informe?

Este estudio nos va a permitir actualizar el Directorio de Fundaciones Andaluzas existente para poder contar con toda la información de las fundaciones de Andalucía. En 2011, AFA publicó el Directorio de Fundaciones Andaluzas, donde se recogían datos de las fundaciones andaluzas referidos a los ejercicios 2008 y 2009. De este informe se desprende que en el ejercicio 2009 había 1.190 fundaciones inscritas en el Registro de Fundaciones, de las cuales 737 estaban en activo. Posteriormente, en 2014 se realizó un trabajo de actualización de estos datos, concluyendo que en 2012 Andalucía contaba 790 fundaciones activas. Consideramos que es ahora un momento ideal para volver a analizar el sector, ya que, superada la crisis económica, entendemos que el análisis de las fundaciones que operan en Andalucía es de vital importancia. Analizaremos esos datos para calibrar el desarrollo del sector que nos permita reflejar las tendencias en cuanto al perfil de estas instituciones.

En la Junta también se aprobó la modificación de las bases de los Premios AFA. ¿En qué ha consistido esta modificación?

Hemos reajustado las categorías de los Premios AFA, que pasan de ser siete a ser cuatro. No obstante, continúan estando representados todos los sectores de actividad. Las categorías social y cooperación las hemos mantenido intactas, ya que son dos sectores muy representativos de las entidades sin ánimo de lucro. Hemos agrupado las categorías empresariales, investigación y medioambiente por una parte, y cultura y deporte por otra. Durante ocho años, solo habíamos modificado las bases en la edición de 2017 para incorporar a las asociaciones de utilidad pública. Pero considerábamos importante reformular las categorías para que la afluencia de candidaturas sea igualitaria en cada una de ellas y las entidades que aspiran a estos premios participen en igualdad de condiciones.

¿Qué demanda tiene entre sus asociados la oferta formativa de AFA?

El servicio de formación es uno de los más importantes para AFA junto con el de asesoramiento por la necesidad de profesionalización que cubre entre los asociados y porque es una fuente de ingresos más para la Asociación, que, al no recibir ningún tipo de subvención, y ser autosuficientes, tenemos que buscar la rentabilidad económica, a pesar de ser una entidad sin ánimo de lucro. Desde que AFA inició su actividad, se han formado más de nueve mil alumnos en nuestras actividades formativas, que están todas especializadas en las materias que afectan a las entidades sin ánimo de lucro: planificación estratégica, comunicación, captación de fondos, régimen jurídico y fiscal, etc. La demanda de estas actividades es alta, pero mayor es la satisfacción de los alumnos que asisten a estos cursos que el año pasado valoraron nuestra formación por encima de 9 sobre 10. Es indudable la aportación de AFA a la profesionalización del sector de las entidades sin ánimo de lucro en Andalucía y en los últimos años, se ha visto reforzado con el Curso de Experto en Dirección y Administración de Entidades Sin Ánimo de Lucro, que ha cumplido este año su séptima edición.

Finalmente sobre AFA, ¿expectativas para el presente mandato?

En los próximos años confío en que se acerquen a AFA todas aquellas entidades que todavía no forman parte de nuestra organización. Igualmente, queremos seguir trabajando de forma conjunta con el Servicio de Protectorado de la Consejería de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, organismo del que dependen las fundaciones. Por otra parte, queremos seguir impulsado la Asociación como un espacio de encuentro de referencia para el llamado Tercer Sector y también como un instrumento efectivo para facilitar el trabajo de las fundaciones y asociaciones de nuestra comunidad. Siempre he tenido en mente hacer realidad un sector fuerte que apueste por la transparencia en su gestión. Para confirmar esta realidad solo hay que mirar a las personas y entidades que forman parte de nuestra organización. Sin duda, han avanzado hacia la profesionalización. Se han convertido en organizaciones más eficaces y maduras. Continuaré con la misma ilusión y comprometido con cada una de las personas que forman parte de esta asociación.

El día tiene pocas horas y, sin embargo, lleva adelante muchísimas actividades, como también la presidencia de la Fundación Cajasol. ¿Es consciente de la influencia que ha tenido y tiene con todo esto en la sociedad andaluza?

Sinceramente, no es esa mi perspectiva. Para mí el concepto importante es el de la utilidad, es decir, sentirme útil como persona y procuro trasladar esa utilidad a mi ámbito profesional. Esa es la tarea que llevamos a cabo desde la Fundación Cajasol y desde AFA que, ellas sí, sin duda, son instituciones que ejercen una influencia muy positiva en el conjunto de la sociedad.

De su trayectoria en el sector financiero, ¿qué balance haría?

Para bien o para mal, me ha tocado vivir una etapa muy convulsa y cambiante del sector financiero, un periodo de gran crisis. Sin duda, ha sido una gran experiencia en la que, con todas las dificultades que se quiera, se ha hecho un trabajo importante que ha dado sus frutos. Una tarea fundamentada en una gran proactividad, y en una gran capacidad de adaptación a un entorno cambiante: cambios legislativos, económicos, a todos los niveles. De alguna manera, puedo decir que estoy orgulloso de haber hecho los deberes en cada momento y esos frutos a los que hacía referencia toman cuerpo en la Fundación Cajasol, una entidad con un importante patrimonio que ahora mismo constituye uno de los catalizadores más importantes de la actividad cultural, económica y social de Andalucía. No es poca cosa poder decir, con toda rigurosidad, que se trata de una de las fundaciones más activas de España y con una mayor proyección social. Contamos, además, con una de las escuelas de negocio, el Instituto de Estudios Cajasol, más relevantes de todo el sur de Europa y con una obra asistencial de la que se benefician decenas de miles de personas cada año. Cada día nos esforzamos por hacerlo un poco mejor pero honestamente creo que se trata de un balance notable.

¿Estando todo lo que hace tan relacionado con el servicio al bien común, nunca se ha sentido tentado por la política?  

Evidentemente, yo siempre he tenido interés en la política porque de la política dependen muchas decisiones que afectan al conjunto de ciudadanos, familias y empresas. Pero, como le acabo de decir, para mí es muy importante sentirme útil y creo que donde más lo soy es en el ámbito de la gestión privada que no es incompatible, como podemos comprobar en Fundación Cajasol o en AFA, con un fuerte compromiso social y con el desarrollo de nuestra sociedad en todos los ámbitos.

Viaja mucho y participa por sus responsabilidades en observatorios económicos y sociales privilegiados. ¿Cómo ve a Andalucía?

Como economista, sé que cualquier análisis riguroso exige una perspectiva suficiente, saber bien de dónde venimos y tener claro el camino que queremos seguir. En ese sentido, es muy evidente que la transformación de Andalucía en las últimas décadas es simplemente impresionante. Ahora bien, persisten algunos problemas, como el desempleo, que es urgente acometer y, para eso, es necesario reformar cuanto sea necesario para aprovechar las muchas e importantes oportunidades que la economía global nos ofrece. En muchos aspectos se está haciendo y basta ver algunos datos, como el creciente peso de las tecnologías en nuestro sector productivo o el despegue de las inversiones, para ver que Andalucía tiene un futuro prometedor por delante. Creo que, si no nos falta ambición, autoexigencia y capacidad de trabajo, Andalucía va a avanzar aún más rápida y profundamente de lo que lo ha venido haciendo hasta ahora.

Y el conjunto del país, de España, ¿qué opina? ¿También optimista?

No se trata de optimismo. Soy, es verdad, una persona positiva y creo que con energía. Pero a la vez intento ser cabal y realista, especialmente en el ámbito económico. ¿Qué le puedo decir? Que España es una de las potencias económicas más importantes del mundo, uno de los grandes países de Europa, una comunidad que, sin duda, no es un paraíso, pero sí posiblemente el entorno de progreso, bienestar y libertades más importante del mundo. De esa base debemos partir para construir una sociedad más justa, con menos desigualdades, con más oportunidades para todos. En mi tarea diaria, me encuentro cada día con mucha gente con ganas de emprender, de colaborar, de generar riqueza y empleo, de poner en valor nuestro patrimonio cultural, de ayudar a los demás. ¿Dificultades? Todas las del mundo. Ganas y capacidad para superarlas, más aún. Esa es la España y la Andalucía que conozco.

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