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Una nueva revolución cultural

posted by @mbellido 1 septiembre 2009

El contexto cultural actual no favorece un recorrido serio por el conocimiento de la realidad, tanto es así que muchas veces nos quedamos nadando en la superficie de la realidad y de las noticias y permanecemos inalterados, incapaces de dar un paso para ir en profundidad y conocer más, sea por la limitación de los medios de que disponemos o simplemente por pereza mental. El escenario que se nos muestra a menudo es virtual, no real. Nos pasa con la actualidad y con la realidad lejana o cercana que nos circunda, y nos pasa también con nosotros mismos. A menudo vivimos alejados de la esencia de lo que somos y de por qué lo somos y nos hacemos los sordos sin escuchar la necesidad que tenemos de ahondar en el conocimiento de nosotros mismos. Sabemos que el proceso de verificación constante de lo que somos, de nuestra esencia, de lo que queremos, pone en juego todas nuestra experiencias, la valoración de las pasadas, la actuación en las presentes y la preparación con vistas a las futuras.
En el fondo, a la cultura también se llega a través de un proceso donde la conciencia acepta o no ser espejo en el que se puedan reflejar otras muchas realidades, pensamientos y hechos distintos a los nuestros. Lo que no podemos permitir es que la cultura se convierta en una simple estantería descriptiva. Si la cultura no es un elemento de transformación no sirve para nada. Se queda en un simple paseo superficial por la exposición de brillantes citas. A veces tengo la sensación de que nuestro contexto cultural identifica el conocimiento con la ciencia y tiende a aplicar el método científico a cualquier realidad, en particular modo los conceptos de cantidad y medida y esto se lleva a cabo hasta en los aspectos menos materiales y más difícilmente cuantificables de la realidad humana. Opino que antes o después asistiremos a una nueva revolución cultural. El mundo tendrá que volver su mirada hacia las personas, poniéndolas al centro de toda actividad. En realidad, si hemos llegado a una crisis económica de tal envergadura, es también porque la sociedad puso al centro de todos los intereses no a las personas, sino a los intangibles financieros y de empresas.

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