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Hacer cosas nuevas

posted by @mbellido 25 noviembre 2015

Cinco o diez minutos son suficientes. Se trata de apropiarnos de una porción  mínima de tiempo que evidentemente hay que robar de esas 24 horas que marcan el arco de un día.  Una práctica habitual que puede resultar muy beneficiosa para la salud psíquica y física. ¿Todos los días? Sí. Si es posible.  Se trata de hacer diariamente una cosa nueva, algo que no hayamos hecho nunca. Es sorprendente, cuantos actos, trabajos, gestos, recorridos… realizamos diariamente de forma repetitiva, siempre igual un día tras otro. Vivimos dentro de unos esquemas de los que difícilmente sabemos salir. Existen incluso momentos en los que sentimos la tentación de hacer algo nuevo sin embargo al mismo tiempo podemos sentir miedo; un miedo que nos hace renunciar y volver a la rutina.

En este sentido habría que ser un poco irrazonable y arriesgar. Esos diez minutos que robaremos al día para hacer algo distinto, sumados a otros muchos diez minutos que seguiremos rescatando  semana tras semana,   podrán regalarnos muchas sorpresas. Nos aproximaremos a realidades que no habríamos nunca imaginado  y que nos llevaran a momentos y vivencias sorprendentes.

A propósito de ser razonable o no,  en este sentido decía George Bernard Shaw algo que me resulta llamativo: “El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del irrazonable”.

En realidad habría que ser un poco irrazonable para hacer que la suma de todos esos  momentos “distintos”   nos hagan  sentir que la vida es mucho más ilusionante de lo que pensábamos.

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