Entrevistas

Entrevista a Jerónimo Cejudo Galán, decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Andalucía

posted by @mbellido 8 julio 2015

“La traslación de conceptos e instrumentos financieros y de implantación desarrollados en las Smart Cities tiene un gran futuro”

Manuel Bellido: ¿Cuál es la función del ingeniero agrónomo?

Jerónimo Cejudo Galán: El ingeniero agrónomo es el profesional más cualificado en la producción de alimentos, y otras materias primas de origen biológico, con todas las facetas que en estos sectores hay que considerar. En la Escuela de Madrid había una frase que nos puede definir, “we engineer, life, food and environment”. Gracias a su amplia formación, biológica y de ingeniería, el ingeniero agrónomo tiene una visión global de todo el proceso desde el campo a la mesa. Esto incluye competencias reguladas por el Estado en ordenación del territorio, proyección y construcción de infraestructuras rurales, factorías de alimentos, plantas de almacenamiento y procesado, logística agroalimentaria, regadíos, explotaciones agropecuarias, gestión de biomasa, etc., junto a otros campos comunes con otras ramas de la ingeniería como energía o medio ambiente. De cara a los consumidores, lo más explícito creo que es decir que todo lo que se ve cada vez que alguien abre la nevera o la despensa de su casa, de un modo u otro, ha pasado por las manos de un ingeniero agrónomo.

Manuel Bellido: ¿Qué perfil de ingenieros agrónomos demandan las empresas?

Jerónimo Cejudo Galán: Actualmente hay ingenieros agrónomos trabajando y aportando valor en muy diversas áreas como la ingeniería de proyectos, la innovación en procesos y productos, la calidad y la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, la gestión y dirección de empresas, la consultoría técnica, el comercio exterior, la investigación científica, la mejora genética, la producción agropecuaria, la agricultura urbana o para ocio y deporte, la sostenibilidad, etc. Aunque hay que reconocer que consumidores y empresas a veces relacionan a los ingenieros agrónomos sólo con la producción agraria más tradicional. Muchos colegas de profesión están trabajando en el extranjero, por ejemplo construyendo 50.000 hectáreas de regadío en Etiopía, desaladoras en países áridos o invernaderos y sistemas automatizados de producción hortícola en Centro y Sudamérica. Otros, en España, están diseñando y construyendo piscifactorías, aplicando TICs, mejorando el paisaje rural, proyectando jardines, campos de golf o mejorando el césped del estadio Santiago Bernabéu.

Manuel Bellido: ¿Qué aportación está dando el Colegio de Ingenieros al sector?

Jerónimo Cejudo Galán: El Colegio tiene encomendada la representación y la “ordenación y control” del ejercicio profesional, los visados de los trabajos profesionales, la cobertura de responsabilidad civil profesional y otros. Hoy día, desde el punto de vista legal para el ejercicio de la profesión regulada de ingeniero agrónomo es obligatorio estar colegiado y además, en Andalucía, de disponer de un seguro de responsabilidad civil profesional. Pero, más allá de eso, el Colegio quiere aportar a las empresas y a los consumidores la garantía de calidad de los ingenieros agrónomos colegiados. A través del visado de los trabajos profesionales y de sus actividades para la mejora del conocimiento, la formación y la información necesarias para que los ingenieros sean elementos útiles y de valor para el progreso de la sociedad. Por ejemplo con la figura del IPr o ingeniero profesional registrado. Desde otro punto de vista, el Colegio pretende ser útil a los colegiados, cubriendo sus necesidades profesiones de manera que le resulte más interesante trabajar perteneciendo a un “club de expertos” que aislado de sus colegas. Por otro lado, el Colegio pretende abrir nuevos campos de actividad de la mano de la innovación y de otras profesiones con las que convergemos en el sector.

Manuel Bellido: ¿Cuáles son los aspectos, áreas o acciones que deben ponerse en marcha para avanzar en los próximos años en este proceso de innovación en el campo andaluz?

Jerónimo Cejudo Galán: Considero que, entre otros, hay dos áreas aplicadas al medio rural que nos sorprenderán a corto o medio plazo por sus resultados, uno es el de las tecnologías de la información y la comunicación y otro el de la biotecnología. Estamos viviendo una época acelerada de cambios tecnológicos, esto abre una magnífica oportunidad de implantar innovaciones, especialmente las relacionadas con la obtención de datos y el manejo de megadatos. La agricultura de precisión, las nuevas aplicaciones de gestión del territorio, de la producción, control de contaminación, certificación de calidades, comercio directo, etc., suponen una mejora en la eficacia, la eficiencia, en el menor consumo de recursos y en resumen en una mejora de resultados para el sector. Es importante que todas las innovaciones se difundan adecuadamente, sean compatibles, asequibles y que en definitiva faciliten la actividad a los productores, proveedores, técnicos y consumidores. Para ello, la Administración Pública tiene que proponerse colaborar en ese sentido y en la medida de nuestras posibilidades, desde el Colegio, impulsaremos la innovación y la colaboración entre todos los actores.

Manuel Bellido: ¿Es sostenible la agricultura en Andalucía?

Jerónimo Cejudo Galán: El sector agroalimentario tiene en Andalucía, y en España, un peso importante y un gran potencial. La demanda creciente de alimentos en el mundo, pero sobre todo de alimentos de calidad, como se pone de manifiesto en la Expo de Milán, nos obliga a sostener un sector que para cualquier país soberano es estratégico. Por otro lado, la agricultura andaluza se encuentra entre las primeras en la implantación de sistemas de producción sostenibles como la agricultura ecológica, la producción integral o la aportación de sistemas certificados como el GlobalGap. Pero esto no es suficiente, porque las nuevas tecnologías, la innovación y la deseable capacidad de adaptación nos abre la puerta a un futuro más sostenible que el actual.

Manuel Bellido: ¿Cuáles son las fuerzas motrices que influyen en las tendencias de la agricultura?

Jerónimo Cejudo Galán: Creo que hay varios motores que nos mueven. Desde luego, uno es la satisfacción del consumidor. Antes se consumía lo que se producía, en mercados locales, y hoy se tiene que producir lo que se quiere consumir. Otro es la necesidad continua de mejora en la calidad y la diversificación de productos. También mueve al sector la necesaria eficiencia económica compatible con la sostenibilidad. La Unión Europea y sus condicionantes, por la relación entre países socios, también afecta a las posibilidades de la agricultura andaluza frente a la de otros países.

Manuel Bellido: ¿Cómo está integrando el campo andaluz las nuevas tecnologías?

Jerónimo Cejudo Galán: Los ingenieros agrónomos están habituados al uso de las nuevas tecnologías, desde hace años vienen usando herramientas para el manejo de información georreferenciada (sistemas de información geográfica). La modernización realizada en los últimos años en el regadío ha venido acompañada del uso de nuevas tecnologías que permiten un mejor seguimiento y automatización de los riegos. Estas mejoras también se han implantado en otros tipos de instalaciones como granjas, invernaderos o maquinaria agrícola

Manuel Bellido: Últimamente se viene hablando de SmartAgro con todas esas nuevas aplicaciones y softwares que pueden aportar facilidades y mejoras en la gestión de las empresas del ámbito rural. ¿Qué opinión le merece?

Jerónimo Cejudo Galán: Creo que es un concepto brillante. La traslación de conceptos e instrumentos financieros y de implantación desarrollados en las Smart Cities tiene un gran futuro. Será, sin lugar a duda, una de las herramientas imprescindibles para la gestión de todas las empresas relacionadas con la alimentación. Desde la agricultura o ganadería, que usa cada vez más información por la implantación de sistemas de calidad y trazabilidad de los productos, hasta la distribución que mejorará la logística de distribución y podrá facilitar mejor información al consumidor de los alimentos que consume.

Manuel Bellido

 

Posts relacionados