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Un mar de aventuras

posted by @mbellido 17 marzo 2011

Mañana se celebra el 75 aniversario de la muerte de un autor que leí en mis años juveniles. Se trata de Rudyard Kipling, novelista, poeta, autor de relatos y cuentos infantiles. El primer libro que me cautivó fue Capitanes intrépidos. El libro narra la aventura y el aprendizaje de Harvey Cheyne. El eje argumental de la novela enseña cómo se entra por derecho propio en el mundo adulto. Harvey es un consentido adolescente, un niño asentado en un modo de vida cómodo, dado que su padre es un importante hombre de negocios. Durante su viaje a bordo de la We’re here, una goleta dedicada a la pesca de bacalao, desde donde fue rescatado de las aguas por el marinero Manuel, Harvey vive como cualquier otro marinero, sin sus acostumbrados privilegios y comparte con sus compañeros, aventuras que le dejarán una gran enseñanza de vida y que le harán convertirse en un hombre cabal.
Kipling nació en 1865 en Bombay, moriría en Londres en 1936. Estudió en Inglaterra aunque volvió a su India natal como periodista. Pronto se hizo muy popular por sus recopilaciones de cuentos, como Cuentos de las colinas publicado en 1888, que incluye la bellísima historia “El hombre que pudo ser rey”. Durante su estancia en Estados Unidos publicó las obras que le consagraron como autor de referencia: “La luz que se apaga”, 1890; los dos “Libros de la selva”, 1894-1895; “Capitanes intrépidos”, 1897 y “Kim”, 1901. Estas y otras obras fueron las que hicieron posible que en 1907 se le otorgara el premio Nobel.
La lectura de este librito me llevo a buscar otras historias inspiradas en marinos o de aventuras marítimas. Después cayeron entre mis manos “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway y “Veinte mil leguas de viaje submarino” de Julio Verne.
Las aventuras del mar se convirtieron en un mar de aventuras gracias a Kipling.

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