Blog

El ruido de una campaña electoral insoportable

posted by @mbellido 21 mayo 2015

La mayoría de los líderes políticos que en estos días están en campaña, han gastado más tiempo y energía en hablar de los problemas que en proponer ideas para resolverlos. Diría más, no se ven actitudes constructivas, sobre todo en quien no gobierna y aspira a gobernar. La visión que algunos muestran es estrecha y egocéntrica, además de catastrofista. Repiten una y otra vez que el “cosmos entero se derrumbará” si no le votan a ellos. La percepción que dan del partido contrario es de una “fuerza maligna” que se dedica a maquinar toda clase de molestias, recortes y males solamente para fastidiar y hacer que la gente viva peor. En síntesis, una visión de las cosas que tienen algunos políticos que también se conoce por paranoia. Para cada uno de ellos, su partido es el único capaz de gobernar adecuadamente. Esta visión es inevitable y también legitima. Pero eso no significa que no se pueda ver en los otros algo de positivo y que se tenga siempre que atacar a la persona del contrincante cada vez que se abre boca. Con la humildad necesaria y la grandeza de miras imprescindible, los hombres de estado siempre ha sido capaces de construir sin tener necesidad de destrozar al contrario.

La sensación que me dan algunos políticos cuando se pasan días y días, meses y meses disparando  metralla al contrario,   atacando, calumniando, exagerando, manipulando, sin aportar otra cosa que no sea veneno a la opinión pública es de gran debilidad. Cuando se es fuerte no se necesita quitar espacio a nadie, atacar a nadie, humillar a nadie para sobresalir. Siendo fuertes es más fácil ser tolerante  y buena persona.  No por comodidad sino por coherencia. ¿Quedan buenas personas en los partidos políticos?

En la campaña electoral que está llegando a su fin ha habido cada vez más ruido y demasiada informacion irrelevante. Eso sí, empaquetada en un papel de brillantes colores demagógicos. Sobre todo, parte de la izquierda ha empaquetado demasiadas cosas vacías. Han vendido humo. Han diseñado estratégicamente bien lo superficial y se han olvidado deliberadamente de la sustancia y del fondo.    Algunos se han presentado como dioses de un Olimpo imaginario con poderes mágicos para regalarlo todo como los reyes magos en Navidad. Esperemos que la urnas ponga a los soberbios en su sitio.

Posts relacionados