Blog

Reconocer, admitir, acoger

posted by @mbellido 10 diciembre 2012

Hoy he hecho el recorrido desde mi casa a la redacción en autobús. Cuando he subido he notado que en el centro de la plataforma había mucho espacio vacío. Una sola persona lo ocupaba. Era una mujer de mediana edad, de rasgos gitanos y probablemente provenientes de alguna nación del este de Europa. En torno a ella se había hecho una especie de cordón invisible que frenaba la cercanía. Me he acercado y situado a su lado con toda naturalidad. Ella me ha mirado, quizás sorprendida. Durante el resto del trayecto he pensado en la palabra acoger.

Acoger  es admitir con un determinado sentimiento positivo a alguien,  en la propia casa o en compañía. Es establecer una relación con otra persona incluso con la idea de protegerla o ampararla. Acoger significa dar espacio a otro ser.  Un “yo” que establece una relación con un “tú”, reconociéndolo y haciendo desaparecer la frontera que pueda dividirles. La subjetividad de cierta cultura actual tiene mucho del “no tener nada que ver con el otro”, “del no deberle nada a nadie”, “del no acercarse al extraño por miedo a contagiarse de extrañeza”. En el autobús alrededor de aquella mujer vestida con pobres y sucias prendas, me parecía ver labios que gritaban con silencios atronadores: “yo no vivo lo que tu vives, no puedo compartir sustancialmente nada contigo, no te reconozco”

Me bajé del autobús lamentado que esta sociedad occidental post moderna, inmersa en una crisis que va dejando una reguera interminable de pobres en el camino,  siga exhibiendo con algunas actitudes  la marginación del no rentable, la exclusión del pobre o el alejamiento del diferente.  La acogida más que definir solamente la actitud de un ser hacia otro, termina proyectando la comunión de dos  o más seres.  Acoger proyecta comunión, relación, correspondencia, aproximación, lazo, unión. Categorías necesarias para sobrevivir en momentos tan difíciles.

Posts relacionados