Con permiso

Quejarse es desperdiciar energía

posted by @mbellido 17 octubre 2017

“María, no te lamentes más. ¡Deja de quejarte! Convierte ese problema en una nueva oportunidad. Empieza a vivir aquí y ahora”. Así, le respondí hace unos días a mi amiga María, que me escribía desde Jerez. Tengo confianza con ella y, por eso, me atreví a hablarle tan claro y tan directo. En el correo que le escribía le añadía una frase de Confucio: “Si piensas renovarte, hazlo todos los días”. Cambiar no es un proceso inmediato e irreversible. Para cambiar hacer falta compromiso, voluntad y OLYMPUS DIGITAL CAMERAtambién paciencia. El tiempo también juega un papel fundamental. Por eso, hay que dejar de posponer decisiones y es crucial comenzar a ser honestos con nosotros mismos, escuchándonos y preguntándonos seriamente qué queremos hacer y cuáles son nuestras necesidades y deseos.

Mi madre me decía cada vez que me veía titubeante antes de afrontar un trabajo o un proyecto: “nunca esperes a tener tiempo, hazlo ya”. Con los años, he comprendido que esta frase proviene de un popular proverbio chino que nos invita, sin esperar, a actuar en cada momento presente. Tener conciencia real del momento presente significa poner nuestros cinco sentidos en lo que tenemos que hacer y prestarle, según su importancia, toda la atención que merece.

¿Te has preguntado alguna vez el tiempo que dedicas realmente a imaginar lo que deseas y a sufrir porque no lo tienes? Son situaciones que a veces nos hacen perder mucho tiempo y mucha vida. El espacio de los deseos puede ser muy estimulante porque tienen que ver mucho con los sueños. Lo que no es   estimulante es flagelarnos porque no lo hemos conseguido o pensar y sufrir porque imaginamos que nunca lo conseguiremos. Podemos imaginar momentos y situaciones mejores, pero no podemos dejar de vivir a fondo el que nos ha tocado ahora. Las oportunidades están en el ahora. El desafío es aprender a observar la realidad, prestar atención a los detalles, desempolvar la oportunidad que se esconde en alguno de ellos.

Ese era el sentido de mi consejo a María: “deja de quejarte”. Si sintonizamos con el momento presente, detrás de una esquina puede estar la oportunidad para hacer realidad un sueño. Quejarse es desperdiciar energía, quejarse siempre sin cambiar nada es aumentar la frustración también a largo plazo y obstaculizar que la inspiración pueda besarnos.

Maria, hazle caso a tu instinto y apunta la flecha hacia una buena meta. Confrontarse con los demás, tampoco sirve. Escucha sólo esas emociones que florecen en tu corazón y construye poco a poco tu camino hasta conseguir lo que sueñas”.

Manuel Bellido

@mbellido

Director del Grupo Informaria

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