Con permiso

Nos ha contagiado su optimismo

posted by @mbellido 29 enero 2005

Una lectora, en agradecimiento por uno de mis artículos en esta sección, donde mensualmente me asomo de puntillas “con vuestro permiso”, me contaba en una carta que recibí hace unos días su experiencia de este año que acaba de terminar.Trabajaba en una gran empresa, buen sueldo, compañeros espléndidos y ambiente fenomenal. En marzo la empresa tiene dificultades y recortan la plantilla. Ella forma parte de esos recortes. En 24 horas se encuentra sin trabajo, desorientada y deprimida porque hasta la fecha y desde que salió del Instituto siempre había trabajado. Además, sola y con un hijo que sacar adelante. Después de un mes dando tumbos decidió hacerse autónoma y ahora, a distancia de meses, es feliz en su nuevo estado profesional. Hoy es free-lance y trabaja para varias empresas. Ha logrado un gran reconocimiento y ha superado un gran bache que le habría procurado muchos otros problemas. En su carta revela sus secretos: tenacidad, buena voluntad y profesionalidad. Ella dice que esa ha sido su fortuna. Los primeros clientes llegaron a través de conocidos y apenas ganaba para cubrir gastos, apretó los dientes y ahora se siente realizada.

Termina su carta diciéndome que ha crecido y lo ha hecho hacia arriba.Es una bonita imagen, llena de optimismo, con la que nuestra lectora concluye su mensaje.

La segregación ocupacional sigue condicionada por el simbolismo de género y además sigue provocando las terribles discriminaciones salariales que se dan día a día en el mundo empresarial. En esta situación muchas mujeres optan afortunadamente por la arriesgada pero apasionante tarea de emprender.

El optimismo ha sido el valor que nuestra lectora nos ha contagiado y la fuerza que le ha ayudado a enfrentarse con buen ánimo y perseverancia a las dificultades imprevistas.

Mi deseo es que 2005 nos traiga a todos una buena dosis de optimismo.

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