Editoriales de Agenda Empresa

Normalizar la normalidad

posted by @mbellido 16 enero 2012

Normalizar significa poner en buen orden lo que no lo está. Ese es el trabajo que tenemos pendiente para 2012 y, me temo, en los años sucesivos, porque no es pequeña la tarea que nos espera. Lo que debería ser normal para un país europeo, en este siglo, es fortalecer los valores de la democracia, promover la libertad política, intelectual y económica, defender la libertad individual para que cada individuo pueda progresar, superar metas y ordenar su vida con arreglo a sus propias decisiones, terminar con el terrorismo y hacerle frente solo con la Ley, procurar las condiciones para la creación de renta y la mejora de la prosperidad colectiva, llevar a cabo una política económica con presupuestos equilibrados, impuestos reducidos y gasto público racionalizado, impulsar el ahorro y la competitividad, apostar por la cultura emprendedora, promover el pleno empleo y no el paro mantenido, gestionar inteligentemente las infraestructuras en una economía competitiva y globalizada, modernizar el sector agrícola y pesquero, cuidar el medio natural, abordar un debate energético real, previo el abandono de la ideologización partidista que solo obstaculiza y no encara los problemas, hacer las reformas necesarias del Sistema Financiero para que realmente esté al servicio de la sociedad, posicionar la nación en los primeros lugares de Europa y del Mundo… Normalizar la normalidad significará trabajar seriamente para conseguir que en el futuro no se vuelvan a repetir los experimentos con gaseosa, inútiles y caros, que se han llevado a cabo en los últimos años desde el poder.

La asignatura pendiente prioritaria es la de Economía. En la última legislatura no solo no se ha hecho lo suficiente para frenar el paro, ayudar a los empresarios y reformar para bien el mercado laboral, además los políticos nos han endeudado a los españoles en 325.000 millones de euros más de lo que ya estábamos. Y esto supone un incremento del 185% de la deuda pública total. Para adelgazar al máximo nuestro déficit el nuevo gobierno de España tendrá que saber cuál es el déficit real. Hasta ahora todo son aproximaciones. Nadie sabe en estos momentos cuál es el déficit efectivo que España tiene y no sólo el del Estado, sino de los municipios, las comunidades autónomas, la Seguridad Social y las familias. O se toman medidas radicales o no saldremos nunca de este agujero. Se trata de reformas, no de recortes, de examinar los gastos superfluos y, como he dicho en innumerables ocasiones, de ayudar a los empresarios que son los que crean riqueza y empleo. Se trata de programas y estrategias realistas y sensatas, se trata de normalizar la normalidad.

Dejamos atrás 2011, un año en el que hablamos de crisis económica y financiera, de mercados, de agencias de calificación de riesgo, de Lehman Brothers, de corrupción política y empresarial, de chiringuitos en pudrición como la SGAE, de la Constitución y los nacionalismos, de unidad de España, de ETA, de BILDU, de elecciones autonómicas y municipales, de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, de Ley Antitabaco, de terremoto en Lorca, de crisis del pepino, de indignados y movimiento 15 M, de campaña electoral y elecciones generales, de descalabro del PSOE y de la formación de nuevo gobierno de España liderado por Mariano Rajoy. A todo ello habría que añadir lo acontecido en el resto del planeta: un año para nada aburrido, repleto de conflictos, de catástrofes naturales, de crisis económica, de cambios políticos y avances en la ciencia. Una gran movida donde afloran síntomas de pérdida de estabilidad del viejo sistema mundial. Todo está cambiando y hoy necesitamos normalidad, optimismo y valores para afrontar este nuevo futuro. Este año, que por cierto será bisiesto, también en el Grupo Informaria tenemos 366 buenas razones (y no excusas) para seguir trabajando por un futuro mejor y un mundo mejor.

¡Feliz Año!

Manuel Bellido
bellido@agendaempresa.com
http://manuelbellido.com
Twitter: @mbellido

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