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“Nel mezzo del cammin di nostra vita”

posted by @mbellido 20 septiembre 2016

La lectura es un placer inmenso y estos días me vuelvo a sentir bien releyendo en algunos momentos la Divina comedia, ese poema sublime escrito por Dante Alighieri,  considerada la obra maestra de la literatura italiana y una de las cumbres de la literatura universal. Leo atento  esos versos no solo en su fondo sino también en su forma. Atraído por la belleza de sus expresiones y por el significado incrustado en cada verso intento también imaginar  el “otro mundo” como  él lo imaginaba y lo describía. Y sigo descubriendo nuevas sombras de la Antigüedad clásica como él las conocía.

Es un libro que esta semana me acompaña y me ilumina y que en alguna ocasión me hace incluso soñar de noche cosas tan horribles como el terrorífico paso a la otra orilla del Aqueronte o el diálogo tenebroso con el hijo de Erebo y de la Noche. He leído varias veces en mi vida esta excelsa obra y  cada vez que me arrojo en los brazos de sus páginas, mi comprensión crece, a veces  en lo literal, a veces en lo  alegórico, a veces en los histórico o en los meditativo.

Se piensa a través del lenguaje, es una convicción que siempre me acompaña y, como esta obra la he leído, alguna vez en italiano y otras en español, mi precepción de su fondo tiene siempre matices distintos. Esta vez, que he recurrido a una traducción en castellano, me veo obligado a parar en la lectura y buscar algún párrafo en su versión original, para dejarme cegar por la inmensa luz y por el enorme peso de significado que impregna alguna de sus palabras, para descubrir  un matiz nuevo,  para vislumbrar algo que en la versión castellana no había captado. Me reconforta poder leer en las dos lenguas porque esos versos  son más de lo que significan, son emoción estética, son conocimiento mitológico y rigor histórico, esos versos son sabiduría, ternura y entendimiento.

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