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¿Nada es para siempre?

posted by @mbellido 3 febrero 2012

Hoy, una persona que tomaba café junto a mí en un bar comentaba al camarero ante la noticia de la muerte de un conocido: “nada es para siempre” Tenía cierta razón este hombre. En un cierto sentido, nos creemos a veces indestructibles, como si fuéramos a durar eternamente sobre esta tierra y, sin embargo, los seres humanos tenemos fecha de caducidad. Al menos sobre el planeta. Lo que no muere son los fragmentos de amor de nuestra vida. Por eso me gusta anotar y registrar lo que amo y lo que me ama, contar de quien amo y de quien me ama, observar y apuntar todo aquello que hace circular amor en las vidas de los seres humanos. Me gustaría retratar ojos porque el amor que se refleja en la mirada tiene algo de eterno. También las sonrisas que nacen del cariño parecen flores preanunciadas de un jardín imperecedero. Un gesto de afecto se eleva como un árbol gigantesco hacía la luz del infinito cielo. La poesía, la pintura, la escultura y todo aquello que es verdadero Arte, tiene algo de eterno. Las obras de los grandes artistas han nacido del alma y, esa siendo inmortal, proyecta en sus frutos algo divino.
Me gusta rebuscar la grandeza del amor cotidiano; esos pequeños actos, minúsculos e insignificantes para el frenesí superficial de nuestra sociedad, pero palanca indispensable para levantar la esperanza que nos sostiene aún, en este trecho de la Historia que atravesamos. Los pequeños actos de amor se dibujan ante mis ojos con la fuerza estética de lo sencillo y de lo vital. El contexto cultural y filosófico de parte de la sociedad actual es esencialmente egoísta y antes o después tendremos que convencernos de que el hombre no es hombre sin el otro. Siempre tengo presente la frase de San Agustín: “No sabe a nada la vida sin amigos” A veces nos atascamos en luchas, miedos, rivalidades, posesiones y pasiones nuestras o de otros y nos privamos del frescor de ese oasis que se produce cuando el airecillo del amor circula cerca de nosotros. Aunque como decía ese señor del bar, nada es para siempre, vale la pena intentar llenar cada momento presente de nuestra vida con algún que otro gesto de afecto, de amistad, de cariño, porque esos actos si que son para siempre.

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