Blog

Juntos podemos hacer grandes cosas

posted by @mbellido 4 noviembre 2013

Tuve un compañero de piso en Toscana, en mis años de estudiante, que cuando quería invitarme a tomar una cerveza, a dar un paseo o a ver un film… siempre añadía al final de su propuesta: “juntos”. Subrayaba esta palabra para indicar que beber la cerveza, caminar por el bosque, ver un film era importante no en sí sino por el hecho de compartirlo, de  hacerlo juntos.  Cris, así se llamaba mi amigo chino, era un refinado jardinero de la amistad. Sabía cultivarla, preservarla y enriquecerla. Trabajando codo con codo con Cris, comprendí que la colaboración es una cualidad innata en el ser humano. También es verdad que no hay que darla por descontado en las relaciones humanas. En realidad no se desarrolla si uno no quiere. Se requiere ejercicio, voluntad, constancia y gusto por practicarla. Los expertos dirían que es sin duda una habilidad social. Para mi amigo creo que era esencialmente un arte que requería por supuesto una especie de rito. De ahí que antes de afrontar cualquier acción, repitiese con intensidad  la palabra “juntos”. Esa palabra formaba parte del rito.

Me gusta mucho el significado de la palabra colaborar, que también significa cooperar, trabajar en conjunto con otras personas en una tarea común. Esto requiere capacidad para escuchar, confrontarse, dialogar. Para que sea plena se necesita habilidad, sobre todo cuando lo hacemos con personas diversas, a las cuales no conocemos y con las que no compartimos afinidades.

Es el reto de nuestros días, en un mundo cada vez más globalizado que nos acerca a  todo tipo de personas, de cultura, formación o edad diferente. Es un reto porque vivimos en una sociedad, que a menudo pone más en evidencia la competición individual, la competencia desleal o el egocentrismo. La sociedad avanza cuando se pone en marcha un intercambio de saberes y de esfuerzos. Colaborar, cooperar, acompañar,  trabajar en equipo puede comportar un mínimo esfuerzo, sin embargo la recompensa en satisfacción, placer y resultados puede ser inmensa. Hay una frase de Teresa de Calcuta que da en la diana: “Yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer grandes cosas”

Posts relacionados