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Envuélveme en tu sol

posted by @mbellido 10 mayo 2011

En mi infancia, como en la infancia de todos, viví momentos que parecían siempre iguales e instantes inesperados y exclusivos. Lo mismo ocurrió en mi adolescencia y en mi juventud. También sucede ahora, aunque sigo verificando que una constante de mi existencia ha sido descubrir algo que me daba aire cuando en algún momento me faltaba la respiración o recordar un dulce nombre cuando me faltaban las palabras y sentir de repente que me brotaban del corazón. También me ha sucedido contemplar un azul que perforaba el cielo cuando éste se llenaba de negras nubes o encontrar a mano una linterna cuando la noche oscurecía mis sentidos. He visto nevar hasta en agosto y descubrir un manto blanco cubriendo las grotescas asimetrías que herían cruelmente los ojos de mi alma. Hoy, que la primavera ha despertado en mí tu perfume, reconozco que sin su fragancia, en muchos momentos, todo hubiera sido más difícil. En el fondo siempre has conseguido ser el sentido de mi tener sentido, la salvación a mi pecado original, mi prontuario, mi partitura, el noble sentimiento de tener conciencia y la fe para crecer y creer en mí.
Sobre mis pensamientos siempre se posará radiante la imagen de un naufragio, de una mano, de una barca y de una isla. Hoy, que la primavera ha traído los sonidos de los pájaros a mi ventana alcanzo a comprender que solo tú has logrado romper siempre todos los silencios de mi alma.
Hoy la primavera me invita a entregarme con inocencia infantil y angelical a la contemplación de la naturaleza, para no ver, al menos por un momento, la infame realidad política de mi país, la sed insaciable y desvergonzada de poder del partido que gobierna, las tomaduras de pelo con las que nos quieren abochornar ciertos políticos, la corrupción vergonzosa que hace que Andalucía sea noticia en el resto del país, la vuelta de los asesinos a los ayuntamientos gracias a un Constitucional politizado. Hoy que me duele más que nunca la hipocresía de la que es capaz el ser humano, déjame envolverme de tu sol, ese que siempre he contemplado en tus ojos limpios, ese que me ha hecho ganar tantas batallas.

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