Entrevistas

Entrevista a María Fernández, Directora de Mercado Internacional de IAT

posted by @mbellido 3 junio 2015

“IAT, uno de los centros tecnológicos españoles con mayor presencia internacional”

Manuel Bellido: ¿Cuántos años lleva trabajando en el mercado internacional?

María Fernández: Pues son ya 20 años trabajando en IAT en proyectos europeos. Enseguida me vi preparando mi primera propuesta en la que lideraba a un Consorcio de seis socios de Finlandia, Portugal y España, el proyecto EVA, el primero como líderes dentro del V Programa Marco de I+D e innovación de la Unión Europea. Desde sus inicios, IAT ha tenido una trayectoria de éxito en la participación en proyectos europeos. Posteriormente, comenzamos a trabajar con América Latina y más recientemente en el Mediterráneo no europeo. Yo he crecido profesionalmente en el ámbito internacional de IAT y siento que IAT ha crecido a la par conmigo. Por supuesto, en este camino no he estado sola, sino acompañada de un gran equipo. Nunca he tenido tiempo de aburrirme, sino todo lo contrario. Trabajar en esta actividad me ha permitido conocer a gente tan distinta como pueden ser los jordanos, o los mexicanos, alemanes, turcos, marroquíes, italianos y muchos más… Y las actividades… igualmente diversas. Si bien mi principal tarea es trazar la estrategia internacional y dirigir nuestra participación en este amplísimo mercado, me he visto involucrada muy directamente en todas las actuaciones necesarias que conlleva el desarrollo del ciclo de un proyecto, desde la búsqueda de la oportunidad y la gestación del proyecto hasta su desarrollo. Por poner ejemplos muy distintos, igual he estado impartiendo un seminario sobre innovación con una universidad de Chile en una región del sur del país, o coordinando un proyecto de estrategia regional de innovación en una región de nombre impronunciable de Polonia, evaluando propuestas para la Comisión Europea en Bruselas, asistiendo  a una jornada de “ brokerage” en Roma, o preparando una licitación para Egipto…, entre otras miles.

Manuel Bellido: ¿Cuál es la experiencia internacional de IAT?

María Fernández: IAT es uno de los centros tecnológicos españoles con mayor presencia en Europa y ha participado como líder o socio en más de 300 proyectos transnacionales con socios de todos los países de la Unión Europea. En este sentido, cabe destacar la participación del centro en los diferentes programas marco de I+D + Innovación, V, VI, VII PM y actualmente Horizonte2020. Asimismo, hemos participado en programas de cooperación territorial tales como INTERREG IIIC y IVC, MED, SUDOE, Espacio Atlántico, Poctefex, o ENPI, y en otras iniciativas tales como el programa Life+, o el de Aprendizaje Permanente y Erasmus+. Las principales áreas temáticas en las que venimos trabajando en Europa son Innovación empresarial, Medio Ambiente, Energía, Movilidad y Logística, Diseño Industrial y Desarrollo de Personas. En 2002 iniciamos nuestra actividad en América Latina con la entrada en la red Coopeco de entidades participantes en el programa de cooperación de Europa con América Latina, Al Invest. A partir de ahí se han sucedido casi un centenar de proyectos, principalmente en materia de innovación empresarial y de los sistemas territoriales de innovación en los diferentes países latinoamericanos y Caribe, contando para ello con financiación de las instituciones financieras multilaterales, como Europeaid, el Banco Mundial, el BID, o la CAF a través de licitaciones o participando en convocatorias y concursos nacionales. En 2008, IAT entró a formar parte del Club Multilateral de Andalucía, apoyado por Extenda y formado por las entidades andaluzas más activas en este ámbito. Desde ese año, cuenta con una sede en México, en la ciudad de Guadalajara (Jalisco) y desde 2014 contamos también con sede en Chile, en la ciudad de Antofagasta. En los últimos años nuestra entidad ha contado también con numerosos proyectos en el ámbito del Mediterráneo no europeo, colaborando con socios de países como Turquía, Líbano, Jordania, Egipto, Túnez y Marruecos, y algunos proyectos en el África Subsahariana con Tanzania, Uganda y Etiopía, principalmente en materia de innovación y desarrollo territorial, medio ambiente, logística y energía.

 Manuel Bellido: ¿Cuáles son las claves del éxito?

María Fernández:  Destacaría tres: cooperación, proactividad y motivación. Una de las principales claves del éxito en el ámbito internacional es saber hacerse de una buena red de socios y colaboradores, tanto en el ámbito europeo como en terceros países. En otras palabras, la cooperación resulta un elemento clave para la internacionalización. Los programas europeos que financian el desarrollo de proyectos de cooperación territorial, o de I+D+Innovación, dictan la obligatoriedad de contar en ellos con consorcios constituidos por entidades pertenecientes a diferentes países. Buscan de esta manera que aquello que se desarrolle tenga un impacto global a nivel de la Unión Europea, contando con capacidades provenientes de diferentes puntos del continente. En este sentido, para IAT ha sido fundamental ir acrecentando su red de socios colaboradores en las diferentes regiones europeas. Nuestro centro colabora con más de un millar de entidades de todo tipo incluyendo universidades, administraciones públicas, asociaciones empresariales, grandes empresas y pymes, así como otros centros tecnológicos, todas ellas entidades con las que podemos complementarnos a la perfección. Adicionalmente, IAT pertenece a numerosas redes, así como a diversas plataformas tecnológicas europeas y partenariados público-privados. Por su dimensión, destacaría la red EEN, Enterprise Europe Network, Red europea de servicios de Innovación a las empresas. En el caso de los proyectos que llevamos a cabo en América Latina o en el Mediterráneo no europeo, realmente no hay ninguna regla escrita que nos obligue a trabajar con otros socios, pero somos conscientes de la necesidad de contar con alguna entidad local de confianza con la que poder complementarnos y que nos permita una mejor adaptación al entorno. De igual modo que en el caso europeo, IAT cuenta con un grupo creciente de socios en estos países. Esto nos permite ser cada vez más rápidos a la hora de construir nuestros propios consorcios o participar en los consorcios liderados por terceros. Por otro lado, resulta fundamental ser muy dinámicos y proactivos a la hora de generar nuevos proyectos. IAT ha invertido mucho en hacer una adecuada vigilancia de oportunidades en todos los ámbitos del mercado internacional, tanto en lo relativo a programas de convocatorias competitivas, como para el caso de licitaciones de carácter bilateral o multilateral. En muchos casos, hemos abanderado el desarrollo de ideas innovadoras venciendo los temores lógicos que representan el liderazgo de una propuesta y la posterior gestión de un consorcio de proyecto. Es preciso llegar al equilibrio entre el riesgo y la oportunidad. Desde IAT siempre hemos tratado de aprovechar cualquier oportunidad en la que pudiésemos poner en juego nuestras capacidades aportando valor, siempre conforme a un plan estratégico definido. La motivación de las personas es el tercer aspecto que destaco. El trabajo en el ámbito internacional provoca ilusión en las personas que lo desarrollan, ya que les permite crecer profesionalmente, al tiempo que supone un esfuerzo importante. Siempre he contado con un equipo ilusionado. La desilusión lleva al fracaso, esto en cualquier ámbito de la vida y del trabajo. El trabajo en el mercado internacional supone la participación activa en muchos proyectos que requieren viajes, trabajo en horarios distintos, esfuerzo para coordinarse adecuadamente,…. Para poder afrontar todo esto, la ilusión es un factor crítico. Afortunadamente, en IAT contamos con gente magnífica, muy preparada y que trabaja con ilusión en el terreno internacional.

Manuel Bellido: ¿Qué ventajas tiene trabajar en proyectos internacionales?

María Fernández:Las ventajas son muchas. La colaboración en proyectos con socios de otros países permite compartir riesgos en las actividades de investigación e innovación, acceder a información privilegiada a nivel europeo e internacional. Es, al mismo tiempo, una fuente de renovación tecnológica y de acceso a nuevos conocimientos y permite una mejora de la imagen de la entidad, de su visibilidad. Participar en proyectos de cooperación con otros socios en el ámbito internacional supone sin duda un proceso de aprendizaje continuo y la posibilidad de dar alcance a nuevos proyectos que, trabajando en solitario, no serían alcanzables por parte de la organización. En el ámbito europeo destacaría este aprendizaje de carácter más técnico y en el de la cooperación internacional, un aprendizaje continuo de carácter más práctico, más relacionado con la capacidad de gestión y de adaptación al territorio.

 

Manuel Bellido: ¿Cuáles son las principales barreras?

María Fernández:Yo no hablaría de barreras, sino más bien de retos que deben trazarse y alcanzar las personas que conforman la organización. En este sentido, destacaría la necesidad del dominio del inglés. Una buena comunicación fluida en este idioma facilita enormemente las relaciones en el ámbito internacional. Por otro lado, es preciso saber adaptarse al terreno, empatizar con la cultura del país en cuestión. En el ámbito europeo sabemos cómo es cada uno y algunas veces los tópicos acerca de los países, en cierta medida, se cumplen. En general, nos conocemos los unos a los otros. La cultura de otros países es muy diferente y hay que saber adaptarse. Nada tienen que ver los europeos con los latinoamericanos o los  países de la zona Meda. Es preciso interpretar adecuadamente el lenguaje en el que se trabaja y saber adaptarse para poder tener una colaboración fructífera.

 

Manuel Bellido: ¿Cómo apoyan a las empresas?

María Fernández:Nosotros ponemos nuestro saber hacer en el área internacional a disposición de las empresas a través del servicio de nodo Pidi Nivel 2 Internacional del CDTI, servicio que desempañamos bajo contrato con esta entidad para dar respuesta a las consultas de las empresas españolas sobre la preparación de propuestas o la participación en proyectos de I+D y de innovación de carácter internacional. Además, a través de nuestra oficina H2020, apoyamos a las empresas en su participación en el programa Horizonte 2020, ayudándoles en la preparación de sus propuestas y la gestión de sus proyectos.

 

Manuel Bellido

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