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Entrevista a Enrique Martínez Marín, Coordinador del Plan Nacional de Ciudades Inteligentes

posted by @mbellido 7 febrero 2017

Plan Nacional de Ciudades Inteligentes

“El Plan ha proporcionado a las ciudades recursos para encontrar sus propios caminos en la definición y gestión de los problemas”

Entrevista a Enrique Martínez Marín, vocal asesor del gabinete del Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información y coordinador del Plan Nacional de Ciudades Inteligentes

Manuel Bellido:  El Plan de Ciudades Inteligentes, junto al Plan de Edificios Sostenibles y Hogares Digitales, se desarrolla dentro del Plan de Industrialización general que recoge la Agenda Digital para España. ¿Puede darnos el punto de la situación?

Enrique Martínez Marín: El Plan Nacional de Ciudades Inteligentes es expresión de un consenso entre administraciones, organismos normalizadores e industria para impulsar la transformación de nuestras ciudades. Como usted señala, el Plan es parte de las políticas con las que se promueve que el 20% del PIB, en 2020, sea industrial. El éxito de las convocatorias hace pensar que la transformación digital de nuestras ciudades será el elemento central de ese crecimiento. España cuenta con un modelo de intervención pública basado en tres pilares: la normalización, materializada en la aprobación de más de 20 normas UNE y cuatro iniciativas internacionales; el apoyo a la industria, tanto a través de la promoción de estándares como incrementando el volumen de las ayudas asignadas en las convocatorias; y la gobernanza. Desde la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital se ha promovido el Foro Sectorial de Ciudades Inteligentes, en el que están representados cinco ministerios, tres asociaciones empresariales, la Red Española de Ciudades Inteligentes RECI (82 ciudades) y representantes sectoriales. Una iniciativa que permitirá conjugar tres factores: el apoyo de la Administración General del Estado; las necesidades de las ciudades; y las capacidades de nuestra industria. Alinear recursos, necesidades, diagnósticos y capacidades es una sólida base para el crecimiento de la industria y la mejora de las ciudades.

Manuel Bellido: Las nuevas tecnologías son ya imprescindibles para que una ciudad realice una gestión más eficiente en la prestación de sus servicios públicos. ¿Puede explicarnos, más concretamente, cómo es la línea de actuación para ayudar a las entidades locales en su proceso de transformación hacia Ciudades Inteligentes?

Enrique Martínez Marín:  La primera obligación de las ciudades es la eficacia: resolver el problema público que se pretende afrontar. Además, obviamente, deben ser eficientes, reducir costes, tiempos, etc. La tecnología puede ayudar en ambas tareas y el Plan ha proporcionado a las ciudades recursos para encontrar sus propios caminos en la definición y gestión de los problemas. No se trata simplemente de prestar más y mejores servicios con menores costes. Estamos transformando nuestra capacidad para aproximarnos a las necesidades de nuestras comunidades, mejorando la calidad de nuestras intervenciones y dotándonos de instrumentos para valorar la consecución de nuestros objetivos. No ha sido la única aproximación de la Administración General del Estado a este propósito. Existe un conjunto de medidas para apoyar a las ciudades en su búsqueda de modelos que promuevan un crecimiento inteligente y sostenible (DUSI, URBACT, RECI, Red Innpulso). Todas ellas han congregado los esfuerzos de las ciudades para, en colaboración con otros agentes, definir estrategias integradas. La participación de las ciudades españolas en estas iniciativas ha sido favorable. Se han iniciado 83 estrategias DUSI correspondientes a la I Convocatoria; 22 Proyectos URBACT correspondientes a dos convocatorias, 28 Proyectos de las tres convocatorias de Red.es; así como también se ha consolidado otra “Red de Ciudades de la Ciencia e Innovación (Red Innpulso)”, en esta última iniciativa participan un total de 62 ciudades españolas, muchas de ellas con presencia también en la RECI, generando una cifra importante de participación de la geografía nacional1. La tecnología es un factor habilitante, pero no es el único elemento de esta vocación transformadora. La resolución de los desafíos de las ciudades deberá atender a multitud de ellos. Pensar en clave tecnológica es un error, la tecnología por sí misma no resuelve nada, es importante insertar la tecnología en un diagnóstico, en un proyecto compartido.

Manuel Bellido: Ya se han realizado a través de Red.es tres convocatorias que han contado con un presupuesto global de 108 millones de euros. ¿Cómo evalúa esta primera fase?

Enrique Martínez Marín:  En ejecución del Plan Nacional de Ciudades Inteligentes, la entidad pública empresarial Red.es, ha realizado tres convocatorias2, cuyos proyectos se encuentran actualmente en fase de licitación. La primera de las convocatorias, dirigida a ciudades, se lanzó en junio del 2014 y contó con un presupuesto de 15 millones de euros, beneficiando a 11 proyectos de 24 municipios. La segunda también orientada a ciudades tuvo lugar en julio del 2015, se invirtieron 63 millones de euros y se beneficiaron 14 iniciativas de 17 municipios. La tercera, dirigida a Islas Inteligentes, también fue lanzada en julio del 2015, se seleccionaron tres proyectos con un presupuesto total de 30 millones de euros. Creo que las convocatorias han constituido un éxito. El alto número de solicitudes recibidas vendría a demostrar la existencia de una necesidad significativamente asumida. En segundo lugar, cabría destacar el proceso de diálogo que la industria y las ciudades han protagonizado para dar forma a estos proyectos; la idea de transformar nuestras ciudades apoyándose en diagnósticos compartidos y en las capacidades de la industria ha sido asumida por un número creciente de empresas e instituciones. Compartir los objetivos, tal ha sido el caso, moviliza los recursos y prioriza los esfuerzos de todos; esa es la clave de bóveda para el éxito de una política pública.

Manuel Bellido: Las convocatorias estaban destinadas a ciudades con más de 20.000 habitantes; llama la atención, por ejemplo, en la primera convocatoria, que un municipio con 24.000 habitantes haya conseguido la misma cifra que la capital de una comunidad autónoma. A la hora de seleccionar un proyecto, ¿cuál es el elemento que prima y “hace la diferencia”?

Enrique Martínez Marín:  España, sus ciudades y su industria, son líderes en las iniciativas de Ciudad Inteligente. Gracias a los esfuerzos realizados por todos, ocupamos una acreditada posición de liderazgo en el ámbito de las Ciudades Inteligentes. Los datos del European Innovation Partnerships son testigos de esta pujanza. Nuestras ciudades representan el 54% de los “compromisos”, participan en un 63% de los “proyectos europeos” y destacan nuestras contribuciones en el capítulo de “soluciones”. Buenos datos cuya lectura crítica revelaba también algunas limitaciones, entre las que cupo destacar: la heterogeneidad de las iniciativas, su insuficiente tamaño, la ausencia de hojas de ruta que orientasen los procesos de transformación de otras ciudades y, sobre todo, un conjunto de indicadores que permitieran a ciudadanos y gestores identificar los beneficios obtenidos. Uno de los problemas de iniciativas anteriores, había sido el escaso volumen de recursos destinado a los proyectos, eso impedía que tuvieran la masa crítica suficiente para ser “proyectos tractores”. El consenso de cuantos diseñaron el Plan fue construir proyectos “exportables” lo que exigía, entre otras cosas, mayor tamaño. Se quiso que el dinero no fuera un problema; eso sí, el dinero no es la solución. En la selección de los proyectos “ganadores” influyen la buena definición del problema, el equipo, el compromiso de la ciudad, el alineamiento con los objetivos del Plan, el desarrollo de las actuaciones de acuerdo con una hoja de ruta de la Ciudad Inteligente, la existencia de un sistema de indicadores, el impacto en la calidad de vida de la ciudadanía o el grado de cofinanciación de la iniciativa por parte de las entidades locales.

Manuel Bellido: ¿Está previsto extender este tipo de convocatorias también a ciudades con menos de 20.000 habitantes?

Enrique Martínez Marín:  De hecho se ha abierto ya. Desde la segunda convocatoria el Plan no es sólo de ciudades, también lo es de islas, de agrupaciones de ciudades, etc. Desde diciembre de 2012, se ha constituido un grupo de trabajo en el seno del Comité Técnico de Normalización (CTN 178 Ciudades Inteligentes), una iniciativa de la Secretaria de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital (SESIAD). Esta iniciativa se desarrolló, entre otras cosas, con el objetivo de reflexionar sobre la oportunidad de realizar acciones específicas en los que provisionalmente se han denominado ‘Territorios Rurales Inteligentes’. España está liderando en el seno del Grupo de estudio 20 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) la definición de una recomendación en este sentido, en el proyecto denominado ‘Requirements for deployment of Smart services in rural communities’3. Una primera versión se debatirá en la reunión de la UIT que se celebrará en Dubai el próximo mes de marzo.

Manuel Bellido: ¿Qué tipo de seguimiento se les da a los proyectos que se ponen en marcha?

Enrique Martínez Marín:  Existe una oficina técnica que hace el seguimiento detallado de cada proyecto y del Plan en su conjunto. Recientemente, este mismo mes de enero, se han celebrado comisiones de seguimiento de la II Convocatoria de ciudades con localidades como Madrid, Zaragoza, A Coruña, Santiago de Compostela, Valencia y Las Palmas de Gran Canaria. El sentido final de estas tareas es identificar la consecución de los objetivos propuestos en cada uno de los proyectos y en el Plan Nacional. También promover otros objetivos del Plan como identificación de soluciones susceptibles de reutilización o el alineamiento de las iniciativas con las normas generadas por el Comité Técnico de Normalización 178.

Manuel Bellido: La UE plantea para 2020 un objetivo (recogido en la Estrategia Europa 2020): conseguir que el sector industrial represente el 20% del PIB. El Plan de Ciudades Inteligentes presume, entre otros objetivos, de aumentar la aportación de las TIC al PIB del sector industrial mejorando la productividad y competitividad de las empresas y la internacionalización de las mismas. ¿Qué características tiene el “modelo español”?

Enrique Martínez Marín:  Como le decía, la visión industrial es un elemento central del Plan. España tiene industrias de clase mundial en los servicios tradicionales y empresas líderes en los nuevos servicios. Para que esta visión sea posible, hacen falta tres cosas: estándares, sin su existencia es difícil definir un mercado; un modelo de gobernanza en el que administraciones, ciudades e industria puedan cooperar; y recursos que dinamicen el mercado. Lo que generalmente se nos reconoce exteriormente es que somos algo más que un conjunto de iniciativas “tecnológicas” que tecnifican una tarea tradicional, la recogida de residuos sólidos, pongo por caso; promovemos una política pública, un propósito de mayor alcance.

Manuel Bellido: La ONU estima que hacia 2030, casi un 60% de la población mundial residirá en zonas urbanas. En España lo hace ya más del 80%, según datos de Fomento. ¿Están preparadas las ciudades españolas para los retos que conllevará este crecimiento?

Enrique Martínez Marín:  Las ciudades españolas tienen sus propias singularidades: la población de muchas ciudades apenas crece -incluso decrece- y hay tendencias que también inciden en la prestación de servicios, como el incremento de la edad de su población, el alto número de turistas, etc. Es importante aterrizar las definiciones internacionales en un diagnóstico propio. España ha construido un ecosistema de referencia en el desarrollo de Ciudades Inteligentes, el dato más interesante es que se han desplegado distintas redes (RECI, Innpulso) que sirven como puntos de encuentro entre ciudades, federan el talento y la experiencia de centenares de líderes y funcionarios locales, lo que hace que la capacidad de conocimiento y decisión de las ciudades se incremente. Las asociaciones han convertido a las ciudades, a estos efectos, en una demanda agregada e inteligente.

Manuel Bellido: ¿Las Ciudades Inteligentes serán ciudades más humanas? ¿Cuál es su visión?

Enrique Martínez Marín: Las ciudades son, a entender de muchos, la más humana de las creaciones. Su base es muy simple: la existencia de ciudadanos. La Ciudad Inteligente amplía las posibilidades de intervención y de relación en su seno, lo que supone una gran oportunidad para que los ciudadanos hagan más y mejores cosas. El fin último de este concepto de inteligencia debe ser, en todos los casos, mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En este sentido, la tecnología se presenta como una herramienta para facilitar este proceso de transformación, desempeña un papel clave, pero el objetivo último es el bienestar del ser humano.

Manuel Bellido: Puede adelantarnos algún detalle del próximo Congreso de abril en Madrid sobre Ciudades Inteligentes? ¿Cuáles son las expectativas?

Enrique Martínez Marín: Está finalizando el plazo de presentación de comunicaciones con mucho éxito (el 3 de febrero del 2017). Animo a todo el mundo a leer o visionar las contribuciones realizadas en pasadas ediciones. Creo que este año mejorarán, una vez más, los datos de participación. Se trata de una magnífica oportunidad, un gran evento que ha preservado la capacidad para relacionarse personalmente (networking de alto nivel), una buena oportunidad para que todos los agentes implicados en las ciudades muestren los avances alcanzados en el desarrollo de las Ciudades Inteligentes. De estas comunicaciones se seleccionarán 20 que tendrán oportunidad de ser presentadas de forma oral dentro del III Congreso por parte de su autor. Además, todas las comunicaciones aceptadas serán publicadas en el libro de Comunicaciones del Congreso.

Manuel Bellido

(1) Las 82 ciudades que conforman RECI, suponen el 40% del total de la población española

(2) http://www.red.es/redes/actuaciones/administracion-en-linea/plan-ciudades-inteligentes

(3) Work Item: Doc.TD454Rev1.

 

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