Entrevistas

Entrevista a David Páez Director de Desarrollo de Negocio en Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA)

posted by @mbellido 2 julio 2018

“El nuevo programa de innovación Horizonte Europa exige ser más competitivos”

Parecía muy lejana la meta del 2020, pero la UE ya está fijando las claves para los fondos comunitarios de la siguiente década. ¿Cómo nos afectan?

La propuesta de la Comisión Europea para un nuevo marco financiero plurianual de 2021 a 2027 responde al desafío de recortes en el gasto debido al Brexit y a la voluntad de dotarse de recursos, conseguir nuevos objetivos marcados por la actualidad como la defensa y la seguridad, y consolidar la recuperación económica europea. Hasta donde sabemos, la tendencia es continuar reduciendo la financiación de la Política Agraria Común (PAC) y los fondos de cohesión, es decir, fondos no competitivos. Por el contrario, aumentan los fondos competitivos para financiar actividades de innovación e investigación. Si no captamos el mensaje, lo tendremos difícil. Empresas, universidades y administraciones deben pivotar sus solicitudes de financiación europea alrededor de la investigación e innovación y dispuestos a tener que competir en el mercado europeo.

¿Cómo será, en concreto, el nuevo marco de ayudas parala investigación y la innovación?

En este contexto, Horizon Europe (Horizonte Europa) es el nuevo programa marco de investigación e innovación, el noveno, que sustituirá a H2020. Contará con un presupuesto histórico de 97.900 millones de euros para financiar proyectos, un 30% más que el programa anterior y que incluso podría ser aún mayor por la presión de ciertos lobbies. Los detalles del programa completo se conocerán el 7 de junio, pero ya sabemos que está diseñado en torno a tres pilares: ciencia abierta (para financiar investigadores, intercambios y proyectos), desafíos globales (para apoyar la investigación e innovación que solucione los grandes retos actuales de la sociedad europea) e innovación abierta (para posicionar Europa como una fuente de innovación cercana al mercado). Además, se pretende simplificar la burocracia para la presentación y justificación de los proyectos, se hará más énfasis en la difusión de resultados y se centrará en financiar la innovación puntera creadora de mercados, a un nivel cada vez más competitivo.

¿Tiene oportunidades reales Andalucía de competir a ese nivel?

Por supuesto. La financiación competitiva debe ser un estímulo para investigadores y empresas que les anime a salir de su “mercado doméstico” y enfrentarse a su competencia a escala europea. De esta forma, mejorarán su productividad operativa y la calidad de sus productos y servicios. Como en una maratón, un alto porcentaje de los corredores que compiten no tienen como meta ganar, sino el reto personal de mejorar respecto a sí mismos y la repercusión positiva en la salud y la forma física que conlleva la preparación. Este caso es similar, unos proyectos conseguirán financiación y otros no, pero el mero hecho de entrar en el circuito europeo y prepararse para ello, reportará grandes ventajas internas a todas las organizaciones. Además, pueden apoyarse en asesores especializados.

¿Dónde pueden encontrar las empresas ese asesoramiento?

Entidades públicas como CDTI y la Agencia Andaluza del Conocimiento, con las que CTA colabora de forma habitual, están poniendo muchos medios y esfuerzos para difundir las posibilidades reales de participación de las empresas en estos programas. La propia CTA ofrece servicios de apoyo de internacionalización de la I+D+i y ayudamos ya a muchas empresas y otras entidades a que tengan una estrategia sostenible y sostenida de participación en programas europeos, asesorándoles para enfocar sus prioridades e intereses y a rentabilizar sus esfuerzos. Contamos con nuestra propia experiencia como ejemplo: nos hemos capacitado para ello y en apenas cuatro años hemos conseguido integrarnos en redes europeas y tener activos 10 proyectos financiados por la Comisión Europea en beneficio de Andalucía y de nuestras empresas miembros.

¿Cualquier empresa puede hacerlo?

Fuera complejos y falsos temores. Como todo, necesita una fase inicial de exploración y aprendizaje, pero las entidades andaluzas están perfectamente capacitadas para colaborar y ganar en entornos de máxima exigencia en muchas áreas científicas y tecnológicas. Tenemos grandes referencias a escala europea en campos como la agroindustria, las Smart Cities, la aeronáutica o el desarrollo tecnológico de las energías renovables. Por su alto nivel competitivo, la consecución de fondos europeos supone un refrendo, ante clientes y socios, de tu superioridad frente a otros.

¿También las pequeñas? ¿Por qué deben hacerlo?

Precisamente. Una de las debilidades de la estructura empresarial andaluza y española es su atomización, lo que dificulta en la práctica su capacidad de crecimiento internacional. Participar en estos programas europeos puede ser, para las pymes, una forma muy interesante de integrarse en redes con socios y aliados, e incluso con competidores, que faciliten su despliegue comercial y productivo en el resto de Europa de forma menos costosa y arriesgada que si lo hicieran en solitario.

¿Algún consejo para las empresas que participan en estos proyectos europeos de innovación?

Es fundamental el alineamiento de la estrategia de I+D+i con la estrategia comercial y los objetivos generales de la entidad. No se trata solo de buscar fondos, sino que hay que rentabilizar la participación en proyectos europeos seleccionándolos para apoyar las líneas de negocio y comerciales que permitan arrancar o reforzar la internacionalización de la entidad. Para las empresas, lo ideal es buscar financiación europea para apoyar nuevos desarrollos que se vayan a comercializar a escala internacional. El PM9 u Horizonte Europa está pensado para ayudar a las empresas a introducir nuevos productos y servicios en el mercado único europeo, no para financiar a empresas españolas o finlandesas que desarrollen soluciones para el mercado español o finlandés, respectivamente.

Manuel Bellido

BIo

Ingeniero Industrial y Máster en Sistemas de Ingeniería Térmica por la Universidad de Sevilla, cuenta con más de 15 años de experiencia en la ejecución y gestión de proyectos empresariales de I+D+i. Es profesor asistente honorario del Departamento de Ingeniería Energética de la Universidad de Sevilla, donde en el pasado ejerció labores docentes e investigadoras, y fue director técnico en una consultora de tecnología energética y seguridad industrial.

 

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