Entrevistas

Entrevista a Begoña Cristeto Blasco, secretaria general en funciones de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa

posted by @mbellido 5 abril 2016

“El factor humano es la pieza clave en esta nueva revolución industrial”

Manuel Bellido: La conectividad, la aparición de nuevas tecnologías como la computación en la nube, el Internet de las cosas, el big data o la sensorización, está cambiando el panorama industrial ¿Qué retos y desafíos nos esperan?

Begoña Cristeto Blasco: En la actualidad la industria europea, no sólo la española, tiene que acometer un proceso de transformación digital con el objetivo de satisfacer las demandas de una sociedad altamente tecnológica, cada vez más exigente. Satisfacer esa nueva demanda tecnológica plantea que la industria tiene que incorporar más valor añadido tecnológico al producto, tiene que hacer las cosas de otra forma, innovando en sus procesos de producción y en sus modelos de negocio. Pero para acometer este proceso hay que hacer frente a retos como el diseño colaborativo, la flexibilidad y la eficiencia en la fabricación, la reducción de series y tiempos de producción, la creación de modelos logísticos inteligentes, la transformación de canales, la predicción de las necesidades del cliente, la hiperconectividad, la trazabilidad multidimensional, la especialización, la creación de ecosistemas industriales de valor, la sostenibilidad y la personalización del producto.

Manuel Bellido: ¿Estamos ante la cuarta revolución industrial?

Begoña Cristeto Blasco: La denominada cuarta revolución industrial se basa en un nuevo nivel de organización y control de toda la cadena de valor a través del ciclo de vida de los productos y producción de sistemas mediante la utilización de la tecnología y en la que el consumidor toma parte del diseño del producto. Creemos que, efectivamente, estamos ante esa cuarta revolución industrial, ya que si bien la primera estuvo marcada por la introducción del vapor como fuerza motríz, la segunda revolución por la creación de líneas de producción utilizando la electricidad, y la tercera por la introducción de la electrónica en las factorías, ahora se da un paso sustancial, que va más allá de la mera incorporación de diversas tecnologías para ganar competitividad, ya que requiere de cambios en la concepción de los modelos de negocio y nuevas formas en la organización y control de toda la cadena de valor. En estos nuevos esquemas empresariales, la incorporación de tecnologías es necesaria, pero no es el elemento fundamental, ya que el factor humano, con su capacidad creativa, su capacidad de creación de nuevas formas de entender la empresa y los procesos y su capacidad de adaptar y evolucionar las tecnologías, es la pieza clave en esta nueva revolución industrial. En la nueva economía del conocimiento, este radica en las personas, no en las máquinas.

Manuel Bellido: ¿Cómo ve en este sentido a nuestro tejido industrial? ¿Está preparado?

Begoña Cristeto Blasco: El tejido industrial está compuesto de diversos sectores, cada uno de ellos con unas características definidas y dentro de cada sector el grado de incorporación de las tecnologías en sus procesos productivos o en su gestión empresarial es muy dispar. Sin embargo, consideramos que el sector industrial español presenta en su conjunto unas características que le sitúan en un excelente punto de partida para acometer el proceso de transformación digital. Es importante señalar que las empresas industriales están abocadas a este proceso, ya que operan en un mercado global en el que el resto de agentes, en particular la competencia, ya están trabajando para ganar competitividad utilizando habilitadores tecnológicos, por lo que las empresas que no consideren importante este proceso, o que no se vean capacitadas para acometerlo, verán drásticamente reducida su competitividad, se verán limitadas a mercados muy locales o simplemente desaparecerán.

Manuel Bellido: ¿Se va produciendo esta transformación digital en el tejido industrial español?

Begoña Cristeto Blasco: Actualmente no disponemos de una métrica que nos permita conocer con exactitud el grado de incorporación o de utilización de habilitadores digitales en las empresas industriales. Sin embargo, la percepción que tenemos, recogida en base a las reuniones que hemos mantenido para la elaboración de la iniciativa Industria Conectada 4.0, es que las empresas industriales están muy interesadas en la iniciativa, están muy concienciadas del reto y la oportunidad que supone el proceso de transformación digital, y que ya están empezando a trabajar.

Manuel Bellido: ¿Cómo se le está ayudando desde el Gobierno? ¿Cuáles son las líneas de actuación de la iniciativa Industria Conectada 4.0?

Begoña Cristeto Blasco: Ya hemos indicado que el proceso de transformación digital que tiene que acometer la industria española supone una nueva concepción que afectará al producto, a los procesos de fabricación y promoverá la aparición de nuevos modelos de negocio. Para ello, es preciso introducir y fomentar el uso intensivo de las tecnologías en las empresas. Tecnologías como la computación en la nube, el Big Data, la fabricación aditiva, la robótica colaborativa, la realidad aumentada, los sistemas ciberfísicos o el internet de las cosas. Para facilitar el proceso de transformación digital de la industria española, en julio de 2015, la Secretaría General de Industria y de la PYME puso en marcha en el marco de la Agenda para el Fortalecimiento del sector industrial, la iniciativa INDUSTRIA CONECTADA 4.0, que pretende desarrollar palancas competitivas diferenciales y la creación de las condiciones adecuadas para favorecer la competitividad de las empresas españolas construyendo de esta forma el modelo español para la industria del futuro. En octubre del pasado año, el ministro José Manuel Soria presentó las recomendaciones y las medidas que se han diseñado en esta iniciativa, dentro de grandes áreas de actuación como son el apoyo a la efectiva implantación de habilitadores digitales en la industria española; la concienciación a través de la divulgación; la formación para el desarrollo de competencias relacionadas con la Industria 4.0; el aseguramiento de las condiciones necesarias para el desarrollo de la oferta de habilitadores digitales en España; el impulso a la creación  de entornos y herramientas de colaboración para favorecer la comunicación y el intercambio de ideas; la colaboración entre los sectores tecnológico e industrial.

Manuel Bellido: ¿Cuánto se destinará desde el Ministerio y desde el Gobierno en este año para impulsar esta transformación digital de la industria española?

Begoña Cristeto Blasco: La “Industria Conectada 4.0: La transformación digital de la industria española” define, dentro de cuatro grandes líneas, las 8 Áreas Estratégicas que ya hemos enumerado anteriormente. Una de estas áreas es el apoyo a la adopción de la I4.0 por la industria. Es a esta última área donde se destinan 97,5 millones de euros en 2016. En estos momentos está definiendo el instrumento financiero que mejor permita apoyar a proyectos tecnológicos que supongan la incorporación de Industria 4.0 en la empresa, bien incorporando tecnología al producto, suponiendo una innovación en el proceso de producción o creando nuevos modelos de negocio. Además, abriremos todas las convocatorias de financiación disponibles en la Secretaría General a la posibilidad de incorporar la digitalización como conceptos financiables. Nos referimos al Programa de apoyo financiero a la inversión industrial y a las líneas de Enisa. También, dentro del área de promover la oferta de habilitadores digitales en España, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información destina una cuantía de 40 millones de euros a apoyar proyectos de desarrollo de soluciones basadas en este tipo de tecnologías por parte de las empresas del sector tecnológico. De forma paralela, estamos diseñando una plataforma que permitirá ofrecer a las empresas interesadas servicios añadidos, como la posibilidad de realizar un autodiagnóstico para comprobar su grado de madurez tecnológica, o la posibilidad de acceder a un servicio personalizado de asesoría que le señalará las áreas de mejora dentro de su organización en el ámbito de industria 4.0 y le determinará las principales acciones que se deberán acometer.

Manuel Bellido: En este ámbito, ¿cuánto es de importante la colaboración público-privada?

Begoña Cristeto Blasco: En este ámbito la colaboración público-privada es fundamental. El papel que el Estado, en particular el del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, debe jugar en la definición de la política industrial, es posibilitar un marco normativo y un clima propicio y favorecedor a las iniciativas empresariales. Por ello, fomentar la incorporación de habilitadores tecnológicos en las empresas industriales significa respetar la libertad empresarial para acometer ese proceso, poniendo a su disposición todas las herramientas para facilitar esa incorporación. Por ello, contar con la colaboración del sector privado en un marco de colaboración público-privada es esencial, ya que añade además una dimensión empresarial y posibilita la creación de sinergias imprescindibles para garantizar el éxito del proceso. En coherencia con nuestro convencimiento, la iniciativa Industria Conectada 4.0 se ha diseñado siguiendo este esquema de colaboración.

Manuel Bellido: Desde su observatorio, ¿qué recomienda sobre todo a las pequeñas y medianas empresas?

Begoña Cristeto Blasco: El tejido empresarial español está conformado de forma fundamental por pequeñas y medianas empresas, por lo que cualquier política que pretenda tener incidencia sobre el tejido económico español debe pasar indefectiblemente por las pymes. Es por ello, como no podía ser de otra manera, que la iniciativa Industria Conectada 4.0 está dirigida fundamentalmente a facilitar que las pequeñas y medianas empresas industriales acometan su digitalización. Para conseguir este objetivo, en un primer momento nuestros esfuerzos se dirigirán a medianas empresas que tengan un efecto tractor sobre su entorno y cadena de valor, así como una mayor propensión a la exportación. Así pues, nuestra recomendación a las pymes es que en este contexto tan dinámico estén atentas a las distintas oportunidades que se la presenten para incorporar mejoras tecnológicas que supongan un incremento de su competitividad, es decir, de su capacidad de competir en los mercados.

Manuel Bellido

 

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