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Déjate asombrar, es Navidad

posted by @mbellido 24 diciembre 2011

Durante todo el día estoy recibiendo, a través de Facebook o del móvil, mensajes de amigos y conocidos que me desean Feliz Navidad. Trato de darle un sentido a este “Feliz Navidad” y, mientras lo hago, me resuenan otras palabras, las que probablemente alguien pronunció anunciando el nacimiento de Jesús, hace más de dos mil años: “les traigo una buena noticia, una gran alegría……les ha nacido un Salvador…” El acontecimiento de Navidad no es solamente comercial o vacacional, para quienes creen en la Navidad por el milagro de la fe, se activa en el corazón y en la mente una chispa de esperanza. Para el creyente Navidad quiere decir Navidad, el nacimiento de Jesús. En una sociedad que en el último siglo se ha ido vaciando de sentido religioso, el sentido de la Navidad que sitúa de protagonista al Hijo de Dios, concede la oportunidad de proyectar un mundo más fraterno. Aunque la experiencia de la fe forme parte de la esfera de lo privado, cuando se practica, trasciende y proporciona una mirada sensible hacia el prójimo y hacia el bien común. La vida humana gana el lugar de lo sagrado. Aceptar la Navidad es llenar el corazón de un misterio desbordante que llevamos con nosotros el resto del año, es escuchar una polifonía de Vida y contemplar un caleidoscopio de Belleza aceptando ese misterio. Nos incita a una visión inocente y más pura, y no por ello menos realista, cuyas dimensiones aumentan nuestra capacidad de amar. Desear Feliz Navidad significa desear que aumente la capacidad de acogida, de abrazar a otro ser o a la humanidad entera, es desear que demos y recibamos paz, es auspiciar que el horizonte de nuestra mirada se agrande, que aumente la capacidad de diálogo, que se acreciente nuestra humildad para que se allane el camino hacía la Sabiduría. El misterio de la Encarnación del Verbo es la Navidad y es un hecho que escandaliza o asombra. Decía Norman Vincent Peale que la Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso. Aprovechemos de esta luz y dejémonos asombrar, ya es Navidad.

Giotto di Bondone

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