Editoriales de Agenda Empresa

Como en un lipograma

posted by @mbellido 30 octubre 2004

Imaginemos en un proceso mental exagerado que, desde un poder hipotético, por inexplicables y misteriosas razones, se nos prohíba usar una letra del abecedario, una cualquiera, pudiendo escribir cuanto queramos, eso sí, sin usar esa letra. En el diccionario este virtuosismo literario se denomina lipograma. El escritor francés George Perec, gran apasionado de los lipogramas, escribió en 1969 una novela donde hizo desaparecer la ‘e’ de todas sus páginas; el libro inexcusablemente se titulaba La disparition. Pues bien, hay algunas personas que nos dan a entender que en nuestros artículos y opiniones tendríamos que hacer desaparecer no una letra, sino términos y oraciones completas, evidentemente inoportunos para quien quiere vender que aquí todo va bien, despeñando en el olvido el retraso monumental de Andalucía y las carencias en el desarrollo económico que tanto nos afectan. Sentimos no poder contentar a esos lectores porque nos sigue apasionando ser la voz de los andaluces libres y no conformistas, rechazando ser ventrílocuos de cualquier poder que nos imponga contar la realidad como no es. Creemos que Andalucía es como un prado con un césped poco cuidado, pero con un terreno rico de sustancias minerales y químicas muy valiosas. Bastaría cavarlo, regarlo, cuidarlo y nos sorprenderíamos por los buenos resultados. El curso político nos pone por delante una buena oportunidad, con la ya tan anunciada futura reforma del Estatuto de Autonomía y la configuración del modelo de Estado. Andalucía tiene que decir mucho, al menos cuanto otras Comunidades, y jugar desde el primer tiempo en primera división. Aquí, nos gustan las comparsas sólo en los carnavales y los palmeros en los tablaos flamencos para turistas. No queremos más apaños basados en intereses partidistas. Y, además, habrá que recordar a algunos políticos catalanes y vascos que no nos vengan con cuentos, que detrás de lenguas, culturas y fueros, lo que hay es sólo una cuestión económica, o el deseo de perpetrarse en el poder con la barriga llena. Para la mayor parte de los andaluces la reforma del Estatuto es materia desconocida. Sí les preocupa el paro, una sanidad decente y sin listas de espera, una educación exigente y responsable que forme seriamente a nuestros jóvenes, mayor seguridad en las calles y más apoyo a las empresas. Pues eso, que Andalucía tendrá alguna vez que ganar la liga y es lo que los andaluces queremos.

Imaginemos en un proceso mental exagerado que, desde un poder hipotético, por inexplicables y misteriosas razones, se nos prohíba usar una letra del abecedario, una cualquiera, pudiendo escribir cuanto queramos, eso sí, sin usar esa letra. En el diccionario este virtuosismo literario se denomina lipograma. El escritor francés George Perec, gran apasionado de los lipogramas, escribió en 1969 una novela donde hizo desaparecer la ‘e’ de todas sus páginas; el libro inexcusablemente se titulaba La disparition. Pues bien, hay algunas personas que nos dan a entender que en nuestros artículos y opiniones tendríamos que hacer desaparecer no una letra, sino términos y oraciones completas, evidentemente inoportunos para quien quiere vender que aquí todo va bien, despeñando en el olvido el retraso monumental de Andalucía y las carencias en el desarrollo económico que tanto nos afectan. Sentimos no poder contentar a esos lectores porque nos sigue apasionando ser la voz de los andaluces libres y no conformistas, rechazando ser ventrílocuos de cualquier poder que nos imponga contar la realidad como no es. Creemos que Andalucía es como un prado con un césped poco cuidado, pero con un terreno rico de sustancias minerales y químicas muy valiosas. Bastaría cavarlo, regarlo, cuidarlo y nos sorprenderíamos por los buenos resultados. El curso político nos pone por delante una buena oportunidad, con la ya tan anunciada futura reforma del Estatuto de Autonomía y la configuración del modelo de Estado. Andalucía tiene que decir mucho, al menos cuanto otras Comunidades, y jugar desde el primer tiempo en primera división. Aquí, nos gustan las comparsas sólo en los carnavales y los palmeros en los tablaos flamencos para turistas. No queremos más apaños basados en intereses partidistas. Y, además, habrá que recordar a algunos políticos catalanes y vascos que no nos vengan con cuentos, que detrás de lenguas, culturas y fueros, lo que hay es sólo una cuestión económica, o el deseo de perpetrarse en el poder con la barriga llena. Para la mayor parte de los andaluces la reforma del Estatuto es materia desconocida. Sí les preocupa el paro, una sanidad decente y sin listas de espera, una educación exigente y responsable que forme seriamente a nuestros jóvenes, mayor seguridad en las calles y más apoyo a las empresas. Pues eso, que Andalucía tendrá alguna vez que ganar la liga y es lo que los andaluces queremos.

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