Hay cosas que en verano me molestan en modo particular, no porque sea verano, sino porque la ocasión que me brinda el buen tiempo de pasear por la montaña o por la playa me muestra el maltrato que sufre la naturaleza por parte de desaprensivos e irresponsables ciudadanos.
Muchas de nuestras playas parecen basureros, no digamos el campo o los alrededores de ríos y lagos. Basuras, porquerías, botellas… no faltan en el suelo. Lo que sí falta, a veces, son papeleras o contenedores. De todas maneras no sé si determinadas personas la usarían aunque los Ayuntamientos pusieran más. En mi lista de atentados ecológicos aparecen también esas barbacoas improvisadas en zonas de bosques donde el encender un fuego es un verdadero acto criminal, las acampadas libres sin autorización en medio de las playas, o en zonas urbanas, con tendederos improvisados, sacos de dormir esparcidos por todas partes, restos de comida y un sin fin de objetos más, como si se tratase de un espacio privado.
Al ambiente le hacen daño también esas discotecas volantes que atraviesan las calles a cualquier hora de la tarde o de la noche, con jovencitos alocados que o no conocen las existencia de los auriculares o deciden, sin consultarnos, que tenemos que ponernos al día con sus gustos musicales y a todo volumen. Otra cosa que no consigo comprender es como algunas personas se embadurnan de crema justo antes de entrar en la piscina para terminar bronceando no su cuerpo sino el agua. La lista podría seguir. El cuidado del medio ambiente requiere del compromiso de todos. Seguramente a todos se nos ocurren muchas ideas para que nuestras vacaciones y la de los demás sean más ecológicas. La Tierra necesita de más personas que se preocupen por las cuestiones ambientales, no con grandes discursos acciones extraordinarias que no están a nuestro alcance, bastaría que cada uno hiciera lo que nos enseñaron desde pequeños, respetar y cuidar nuestro entorno y limpiar lo que ensuciamos.











2 comments
eva says:
jul 30, 2010
que sería el mejor ejemplo que les podríamos dar, …. pero alucina tb. con sus reacciones… así que, qué podemos esperar? es un problema que nos incumbe a todos… he pasado malos tragos por decirle a adolescentes que no conocía de nada que recogiesen aquello que acababan de tirar en el suelo, o al final lo he recogido yo, pero para esto hace falta ser muy humilde y de esto no estamos sobrado… Esperanza… hay que intentarlo
eva says:
jul 30, 2010
tu has dado con la clave es que de pequeños no se lo enseñaron por lo tanto no lo pueden aplicar, alucinarías de ver cómo aún educan los padres a los hijos… no a todos gracias a quien sea, pero sí a una mayoría muy respetable, propuse este año en la memoria del colegio que fueran los mismos profesores quienes nos agacháramos a recoger los papeles del suelo y los tirásemos a la basura, creo q