Margot Wallstrom, de nacionalidad sueca, ha sido nombrada representante especial contra la violencia de género y de niños en las zonas conflictivas en guerra por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon durante su visita a la cumbre de la Unión Africana en Adis Abeba, capital de Etiopía.

Fue en octubre del año 2000 cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó la resolución 1325 con la cual, por primera vez mujer, paz y seguridad aparecían conjuntamente como objetivos prioritarios en una acción histórica de ese organismo.

Margot Wallström está casada y tiene dos hijos. Nació en Kaagedalen, Suecia, el 28 de septiembre de 1954. Es política de profesión y actualmente es vicepresidenta de la Comisión Europea. Ella personalmente ha querido subrayar que será la nueva delegada de la ONU en la lucha contra la violencia de índole sexual contra mujeres.
En su nueva función, Margot Wallström se ocupará sobre todo de cuestiones como las violaciones y otros abusos contra mujeres en conflictos bélicos, en los que la violencia sexual es empleada, cada vez más a menudo y de forma intencional, como un instrumento de guerra.
Ban Ki-moon, dirigiéndose a los mandatarios del la Unión Africana declaró sentirse conmocionado por el uso de la violencia sexual como arma y anunciaba que esta representante especial de la ONU trabajará sobre todo en la República Democrática del Congo, en Sudan y Somalia, todas ellas zonas calientes, donde este gravísimo problema está a la orden del día. Son naciones que parecen encontrarse fuera de cualquier control, países en los que se lleva a cabo el mayor número de prácticas corruptas, según se desprende del Índice de Percepción de la Corrupción 2009 de la organización no gubernamental Transparencia Internacional.

Las poblaciones de la República Democrática del Congo han acogido la noticia con entusiasmo. La esperanza de esta gente es que se ponga fin al sufrimiento de miles de mujeres y de niñas, especialmente en las regiones orientales, concretamente en Kivu. Se espera que la nueva representante especial de la ONU ponga en marcha el proceso abierto con la resolución 1325.
Mujer, paz y seguridad en otra ventana abierta a la esperanza.

Manuel Bellido